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Ene 10

Más gorrones al ataque

Ya lo dijo Federico Bastiat: El estado es la gran ficción por medio de la cual todo el mundo trata de vivir a expensas de todo el mundo. Esta es la historia, pues, de un grupo de personas que pretende hacer fama y fortuna en el negocio del cine; y -para ello- quiere que otros (o sea, usted) inviertan por la fuerza en sus planes y proyectos sin que, en momento alguno, usted tenga la oportunidad de decir si quiere hacerlo, o en qué condiciones quiere hacerlo. Es la historia de unos que quieren que usted les financie su negocio o su hobby, aunque no comparta con ellos sus principios y sus valores (por buenos, o malos que sean). Es la historia de unos que no dudan en usar su influencia política para que, por medio de la fuerza de la ley, el dinero que usted usaría para perseguir sus propios fines de usted, sea políticamente reasignado para que sirva a sus propios fines de ellos.

Esta es la historia de un grupo de interés que ha propuesto crear un instituto nacional de cinematografía, cuya ley ya tiene dictamen favorable en el Congreso de la República, y por medio del cual, los promotores tendrían acceso a 0.025% del presupuesto del estado. Ya vienen con la historia de que como otros lo hacen, nosotros deberíamos hacerlo también; y con la historia de la necesidad chauvinista de un cine nacional.
Allá usted si se los cree; pero lo cierto es lo siguiente: ellos quieren dedicarse a algo, y como no pueden conseguir financiamiento de forma pacífica y voluntaria han acudido a los políticos para que, usando la fuerza que les da la ley, vayan y les saquen plata a los tributarios.
Por cierto que otros grupos de artistas también quieren apoyo presupuestario para sus actividades.