Las Fuerzas Armadas de Noruega detectaron que vehículos chinos Deepal, alquilados por medio de Hertz, grababan bases, accesos y procedimientos de seguridad, incluidos los momentos en que el personal usaba los códigos alfanuméricos necesarios para entrar a las instalaciones… y ¿sabes qué? En Guatemala, el 30 de junio pasado, vehículos marca Sinotruk participaron en el desfile conmemorativo del Día del Ejército. Sinotruk es una marca del estatal China National Heavy Duty Truck Group Co. Ltd., que es uno de los fabricantes de camiones pesados más grandes de China Popular.
Tras el escándalo en Noruega, países como Polonia e Israel adoptaron restricciones para impedir el ingreso de vehículos chinos a determinadas instalaciones de defensa. Por su parte, empresas emergentes de defensa de EE. UU. acuden a Taiwán para fabricar drones libres de componentes chinos y la tecnología estadounidense se une al hardware taiwanés en un esfuerzo por ensamblar embarcaciones y aeronaves no tripuladas mediante una cadena de suministro ajena a China.
No hay evidencias de que lo ocurrido en Noruega fuera un acto de espionaje deliberado, ni de que la información recabada hubiera sido enviada al régimen del Partido Comunista de China; pero por supuesto que hay riesgos de ciberseguridad y privacidad que uno no quiere para su ejército.
Con tan buena relación que hay entre Guatemala y Taiwán, ¿cómo se explica que el ejército chapín use camiones de China continental? ¿Cuál es la necesidad? ¿Qué niveles de influencia está alcanzando el régimen de Pekín en Guatemala?
El 5 de octubre pasado, la embajada de los Estados Unidos de América, en Guatemala, informó que hubo coerción de China sobre diputados del Parlamento Centroamericano para que no se reunieran con el canciller Lin Chia-lung, de Taiwán. ¿Vas a creer que China Popular tiene un lugar como observador en el Parlacen desde 2023?
Todos debemos abrir los ojos. La influencia maligna de China ya está acá, dijo la Embajada de los EE. UU.
