Una de las cosas que más impesionan cuando uno pasea por la ciudad de Guatemala es que muchísimas casas están protegidas con alarmas, cámaras y razor ribbon.
Pero de lo que me percaté hoy es de que algunas tienen hasta ¡tres filas de razor ribbon!
Una de las cosas que más impesionan cuando uno pasea por la ciudad de Guatemala es que muchísimas casas están protegidas con alarmas, cámaras y razor ribbon.
Pero de lo que me percaté hoy es de que algunas tienen hasta ¡tres filas de razor ribbon!
This entry was posted on domingo, agosto 10th, 2008 at 7:47 pm and is filed under seguridad ciudadana. You can follow any comments to this entry through the RSS 2.0 feed. Both comments and pings are currently closed.

Carpe Diem significa Apodérate del día y resume bien mi sentido de la vida. La libertad es el valor fundamental que guía mi vida y mis reflexiones en Carpe Diem. Vivo en Guatemala, un país que aún está por ser construido y en el que los derechos individuales y la igualdad ante la ley tienen una existencia precaria. Por eso, aquellos son mis temas favoritos para estos comentarios. Con todo y todo, este espacio existe al amparo del artículo 35 de la Constitución de la República; y del 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (por si acaso). Me gustan la cocina, la lectura y la compañia de mi famila y de mis amigos. También me gusta pasar tiempo conociendo mi país y a su gente. Al perpetrar Carpe Diem -un espacio políticamente incorrecto- comparto con mis lectores algunas reflexiones y experiencias en busca de lo que es bueno, lo que es bello y lo que es pacífico. ¡Por la libertad y la razón! Aquí no busco convencer a nadie.
Hace un par de años me visito un amigo americano (que vivio en Guatemala por algunos años) y su novia, una alta y esbelta Australiana, Nicole es su nombre, si no mal me acuerdo. Nicole se asusto de Guatemala. Su asombro y sorpresa eran dirigidos a esas fortalezas en las que vivimos. No podía concebir como muchos, sino la mayoría de capitalinos, vivimos en casas rodeadas de murallas con alambre «razor ribbon», o espigado, o con chayes de botellas de vidrio, ventanas protegidas por hierro, timbres, cámaras, etc. Ella relataba que esto le parecía espantoso, que en Australia la mayoría de casas daban al «lawn» o jardín hacia la calle, sin el menor cuidado.Lo triste del caso, es que si seguimos con estas condiciones tan paupérrimas de seguridad ya no sorprenderá encontrarnos con casas que tiene en sus paredes tres filas de «razor ribbon», veremos a Luisfi posteando imágenes de casas que se asemejaran a una embajada de E.E.U.U. o a un cuartel militar. ¡Que lastima!