Acompañado por reggae, el 18 de agosto pasado participé en el programa de radio Espacio Libre junto a José Eduardo Valdizán, Carmina Valdizán y Luisa Toledo. Como siempre la pasé muy bien y me enteré de cositas que te comparto. ¿Cuánto te cuestan los sufragios del puñado de chapines que vota en los Estados Unidos de América? ¿Cuánto te cuestan las imprudencias de los motoristas? ¿Qué se sabe de los retumbos en la zona 16?

Luis Figueroa, José Eduardo Valdizán y Luisa Toledo en Espacio Libre. Haz clic en la foto para ver el programa.
Yo, de verdad, cuestiono que el voto de los guatemaltecos que están fuera del país sea un derecho; y menos que sea un derecho que pueda ser ejercido a cualquier costo. Por eso me pareció escandaloso que a los tributarios nos cueste Q80 millones esa práctica (que básicamente es para un grupito que está en los Estados Unidos de América). En 2019 se habían empadronado 66,395 posibles votantes en los EE. UU. y de ellos sólo votaron 635, y en 2023 se empadronaron 93,000 personas y sólo acudieron a votar 1,489 ciudadanos. Eso quiere decir que cada uno de estos votos cuesta poco más, o menos Q53,727. ¡Yo digo que eso es un desperdicio! Ese dinero lo podría usar el TSE para mejorar sus capacidades en tiempo de elecciones. ¿Qué crees que se podría hacer con toda aquella plata en un hospital, o en una escuela? Yo digo que el voto de los guatemaltecos en los EE. UU. es el típico caso en el que sale más caro el caldo que la gallina. ¿Qué opinan los tributarios de esto? ¿Qué tan cara les va a salir esta práctica, a los tributarios, en los comicios del año entrante?
¿A que no sabías: el año pasado los accidentes de tránsito dejaron más de 2,432 personas fallecidas y más de 9,500 lesionadas. Toma en cuenta que seguramente hay un gran subregistro en estas cifras y que el total podría multiplicarse por dos, o por tres. ¡Tenemos una crisis de seguridad vial en Guatemala! Hay tres veces más accidentes en moto que en otros vehículos; pero no olvides que en esas motos y esos carros van seres humanos. Los heridos y amputados suelen ser personas en edades productivas que pasarán el resto de sus vidas sin algunos miembros, o totalmente incapacitados para ser independientes y para proveer a sus familias. Los hospitales Roosevelt y San Juan de Dios, así como los hospitales estatales de Quetzaltenango y Zacapa, gastan entre el 40 y 70% del dinero de los tributarios que les es asignado para atender personas accidentadas en vehículos, principalmente motos. ¿Qué tanto les importa esto a las familias y a los tributarios? ¿Cuántos políticos y burócratas involucrados en este tema duermen tranquilos y cobran sus cheques? Un día de estos me gustaría conversar sobre cuál es el rol del estatismo en aquella crisis y sobre cuál es el rol de la pobreza en esa crisis.
Finalmente, ¿oíste de los retumbos en la zona 16? Pues todavía no se sabe cuál es su origen. Aparentemente se sabe que no fueron sismos y se ha comentado que pudieron ser detonaciones controladas. Pero la verdad es que se sabe niente.
El reggae (Bob Marley, The Wailers, Culture, UB40 y Yellow Man, por ejemplo) me recuerda mis días de parranda de mediados de los años 80 a mediados de los 90.
Mientras los costos de votos en el exterior y de muertos en las calles se acumulan sin mayor cuestionamiento, los retumbos de la zona 16 siguen sin dueño claro. Al final, siempre pagamos los tributarios.

