La disposición de que sea
prohibido que dos personas viajen en una moto, es un ataque al nivel de vida de miles de familias de escasos recursos, más que una medida efectiva contra la delincuencia.
Primero, porque si usted se da cuenta, la mayor parte de personas que viajan así, con parejas de casados, o convivientes que encuentran que esa forma de transporte es más eficiente, barata, segura y conveniente que otras, incluido el uso del transporte público tan inseguro y falto de confiabilidad. Y así como digo parejas de casados, o convivientes, también digo padres e hijos, hermanos, amigos, vecinos, compañeros de trabajo o lo que sea.
De hecho, mi colega Carlos, que normalmente tiene que entrar a su trabajo a las 7:00 a.m. y que con demasiada frecuencia se ve en problemas de transporte, iba a comprar una moto después de la Semana Mayor. Supuestamente se iba a venir temprano de su casa, en compañía de su hijo a quien iba a pasar dejando al colegio. Me pregunto, ¿qué solución le verá Carlos ahora a su problema?
Segundo, porque la causa de la delincuencia incontenible no es sino la impunidad. En tanto los delincuentes sigan teniendo la percepción de que el crimen paga y de que sus actos delicitivos no tendrán consecuencias penales, quienes ejercen el poder pueden prohibir lo que les de la gana y multiplicar las penas (que no son aplicadas) hasta el canasancio, que la delincuencia no disminuirá.
Este tipo de medidas, que veo que le gustan mucho a la administración socialdemócrata, no sólo son parches que no tienen efectividad alguna, sino que minan la poca calidad de vida a la que muchas familias pueden aspirar. Responden a clamores circunstanciales y son cortoplacistas y populistas. A falta de resolver el problema de fondo, que es la impunidad, ofrecen puro maquillaje.
Mi amiga, Anna María, tiene una Harley Davison impresionante. Me pregunto cómo se verá su máquina con el número de placa pintado en el dorso; y como se verá ella con un chaleco reflectivo amarillo fluorescente, sobre su traje de cuero negro. Estaba pensando que ¿qué pasará con la
Caravana del Zorro en la que cada año miles de Guatemaltecos hacen una romería a Esquipulas? ¿Se prohibirá que vayan parejas en motos, tendrán que ir todos con chalecos, se establecerá un privilegio para los romeros? Yo presiento que esta ley, como la l
ey anticapuchas, va a ser un hazmerreir más para la administración.
¿Sáben qué me recuerda; pero bastante peor? Cuando hace ratos a algún jefe de policía se le ocurrió que todos los automóviles deberían llevar cinta reflectiva en el parachoques. Y de plano que era el negocio de alguien. Luego esa disposición tuvo que ser eliminada.
Con razón es que Henry David Thoreau escribió que hay mil personas atacando las ramas del mal, por cada una que está atacando sus raíces.
