09
Nov 17

Legislación peligrosa, la de terrorismo cibernético

La legislación que pretende castigar con entre 10 y 15 años de prisión a quienes usen los medios de comunicación, informática, teconologías de información, electrónica o similiar, con el objeto de infundir temor, causar alarma, intimidar, o violar la voluntad de las personas, con fines económicos, políticos, religiosos, ideológicos, militares y/o cualquiera otro, es una normativa peligrosa.

Parece obvio que aterrorizar a la gente por medio de tuits, o de recursos parecidos, con propósitos relacionados con el uso, o el abuso del poder, debería ser punible; pero, ¿hasta dónde es que una regulación como aquella es violatoria de la libertad de expresión?

La libertad de expresión no sólo es una garantía constitucional protegida por el artículo 35 de la carta magna chapina, o sólo una protegida por el artículo 19 de la Declaración universal de los derechos humanos.  La libertad de expresión es una manifestación del derecho de libertad, y ya sabes, la libertad de expresión:

  1. Es necesaria para la búsqueda de la verdad.
  2. Es necesaria para la realización del ser humano como ser racional.
  3. Es un contralor de la actividad social y estatal.
  4. Permite verificar el respeto a los derechos individuales.

Para desgracia de nuestra sociedad -y de Occidente- existe una tendencia creciente a castigar a las personas por lo que dicen y hasta por lo que piensan.  Entre nosotros, por ejemplo, hay grupos influyentes y hasta poderosos que consideran que las personas no tienen derecho a cuestionar si los impuestos deberían ser usados, o no, para privilegiar a ciertos grupos sociales; y hay grupos influyentes y hasta poderosos que sólo admiten que las cuestiones de sexo sean discutidas desde sus particulares puntos de vista.  Ha habido iniciativas que buscan anular toda expresión que contradiga sus perspectivas.  Hay grupos parapoliciales que quieren dictar de qué se puede hablar, y de qué no; y en qué términos. El caso es que la libertad de expresión está bajo ataque en busca de una historia única, o en busca de proteger intereses privilegiados.  De ahí que, a ratos, pareciera que debería ser delito el no asentir cuando ciertos grupos quieren imponer sus particulares ideas.

Una legislación como la que da origen a estas meditaciones se parece mucho a la normativa de pánico financiero porque -si bien es cierto que nadie quiere una corrida bancaria a causa de rumores- la verdad es que aquella ley impide que muchas personas opinen, y compartan sus experiencias sobre los servicios que prestan los bancos y otras organizaciones financieras.  Normas como esa y la que nos ocupan, inhiben la libertad de expresión porque las personas temen verse procesadas por expresar lo que piensan, o lo que experimentaron.

Allá por la avenida Bolivar hay una pinta violenta y disparatada  (que yo sospecho que es del 20 de octubre pasado, pero podría estar equivocado);  y esa pinta dice: El único Congreso que ilumina es el Congreso que arde. Puesta donde está, esa opinión no tiene consecuencias jurídicas; pero, en el momento oportuno, contra las persona oportuna, un tuit con ese mensaje podría ser la causa de una captura, de un proceso judicial y de 10, ó 15 años de cárcel.

Normativas como la del terrorismo cibernético (como está redactada la propuesta) pueden ser herramientas para la represión y para la instauración de un pensamiento único.  Por eso recomiendo que si algo ha de ser punible, sean los daños comprobables causados por una acción identificable y tipificable; pero que por nada del mundo permitamos que prospere la idea de que las personas deberían ser castigadas por pensar, o por expresar sus pensamientos, u opiniones (por ofensivas, o disparatadas que sean).  Vamos en mal camino si las opiniones  económicos, políticos, religiosos, ideológicos, militares y/o cualquiera otras que nos asustan, fueran causas de persecusión penal.

Por las cuatro razones enumeradas arriba, la libertad de expresión (como derecho que es) debe ser defendida no sólo frente a intereses legítimos como el orden, sino frente a intereses espurios, como el del control político, o el del establecimiento de una historia única. Es inadmisible que la libertad de expresión sea sometida a nuestra aversión a ser ofendidos, a nuestra incapacidad de distinguir entre la verdad y la mentira, o a la promoción de lo políticamente correcto porque ya lo dijo Benjamin Franklin: Aquellos que sacrifican libertad por seguridad no merecen tener ninguna de las dos.

Dicho lo anterior, una ley que tipifique como delitos los bloqueos de vías públicas, los atentados contra el transporte y otras prácticas criminales que causen pérdidas de vidas, o de productos, es bienvenida.

La ilustración la tomé de aquí.


28
Sep 17

Adiós a Hugh Hefner

Hugh Hefner fue uno de los personajes más notables del siglo XX en todo el mundo.  Fue un campeón de la libertad de expresión.

Mi padre tenía una camisa tipo polo, de color azul, con el logo del conejito de Playboy en negro (original).  En 1976 me la heredó -luego del terremoto- y yo me sentía muy cool cuando la usaba.

Cuando caía en mis manos, en mi adolescencia, yo no veía la revista por los artículos (como otras personas).  Tampoco es que fuera fan de sus fotografías; pero en ocasiones me abrió horizontes.  ¿Sabías que Ayn Rand, mi filósofa favorita fue entrevistada en Playboy?

De paso, ahora que su fundador falleció, te comparto algunas citas suyas que vale la pena leer:

  • La vida es demasiado corta para vivir el sueño de otra persona.
  • Es bueno ser egoísta. Pero no tan egoísta que nunca escuches a otras personas.
  • Si dejas que la sociedad y tus pares definan quién eres, eres menos de ello.
  • Exhorto a todos a vivir de una manera moral, de modo que dejen este mundo mejor de lo que lo encontraron.
  • Francamente, una de las cosas más tristes acerca de la generacion más joven es que tiene mucho menos sentido del ayer.  Y si no sabes quién fuiste, realmente no sabes quien eres.

La foto de Hefner la tomé de ABC Television (eBay front back) [Dominio público], via Wikimedia Commons; y la de Rand la tomé de The Lost parts of Ayn Rand´s Playboy Interview.


11
Ago 17

Gente pasiva y obediente

La forma inteligente de mantener a la gente pasiva y obediente es limitar estrictamente el espectro de la opinión aceptable; pero permitir un debate muy animado dentro de ese espectro, escribió N. Chomsky.

Escucha el podcast, aquí.

No es aventurado decir que Chomsky es uno de los pensadores colectivistas más relevantes de la actualidad.

Vivimos en tiempos en los cuales el espectro de lo que es aceptable en términos de opinión es restringido rápidamente.  Vaya alguien a opinar que la frase María chula no es racista; o que no se necesita de un dios para ser buena persona.  Vaya alguien a opinar que es necesario distinguir entre el feminismo y el feminazismo; o que no hay tal cosa como derechos para grupos específicos de carácter étnico, o sexual por mencionar dos.  Vaya alguien a opinar que ciertos grupos son cargas sociales cuando consiguen, para sí, que la ley expolie a otros grupos.  Ha habido intentos por prohibir que se cuestione el supuesto genocidio en Guatemala; y el atrevimiento de cuestionar los resultados y la legitimidad de la CICIG es castigado con acusaciones de corrupción y cosas peores.  Al que cuestione que el cambio climático sea antropogénico, no le va mejor; como no le va mejor a quien sospeche que no hay diferencia entre los extorsionistas y los funcionarios que piden mordidas.

Cuando el pelotón de intoxicadores en las redes sociales y los medios masivos de comunicación se dispone a limitar las opiniones aceptables; y –peor aún– cuando desde el poder gubernamental y la legislación es limitado el espectro de la opinión aceptable, no es casualidad. Es parte de la fórmula de control que Chomsky ha identificado.

La otra parte, la del debate animado, no es menos importante.  La gente debe tener la impresión de que puede comentar y hasta discutir de cualquier tema, siempre que no ofenda a los que se ofenden.  Así es como el establishment mantiene a la gente pasiva y obediente.

Es un poco como el episodio Nosedive de la serie Black Mirror. Quien no se mantiene dentro de los límites opinables aprobados por el establishment es linchado virtualmente, e incluso puede ser perseguido judicialmente.

Columna publicada en elPeriódico. La ilustración la tomé de aquí.


21
Jul 17

La importancia de María chula

Recuerdo cuando el significado de las palabras comenzó a cambiar, y cuando palabras como “colateral” e “interpretación” se volvieron atemorizantes; en tanto que cosas como “Fuego nórdico” y “Artículos de lealtad” se volvieron poderosas…ser diferente se volvió peligroso, le contó Valerie a Evey en V for Vendetta.

De aquello me acordé cuando vi la humillación a la que la Codisra sometió a la propietaria de la tienda de ropa María chula.  Porque toda pretensión totalitaria y de pensamiento único pasa por imponer una neolengua; y porque la domesticación del mandante pasa por el miedo a las denuncias y al cepo en la plaza, así como por la anulación de la libertad de expresión.

Es posible que las palabras María y Chula tengan carga negativa en circunstancias específicas. Empero, los humanos percibimos toda la realidad, sin exclusión alguna. No percibimos cosas aisladas; sino que las percibimos en relación con otras cosas y con nosotros mismos. Las definiciones y conceptos –como María y Chula– son contextuales.  En circunstancias específicas María podría ser una fórmula genérica; ¡pero también es un nombre [propio] común! Tan común como Luis. Con todo, no hay forma de que la frase María chula (que quiere decir María linda), en el contexto comercial de una tienda de ropa basada en diseños indígenas, pueda ser ofensiva. ¡Ni existe el derecho a no ser ofendido!

Por lo pronto, la agresión de Codisra contra la libertad de expresión les reventó en la cara a sus perpetradores, como le reventó el puro a Suttler en el programa de Dietrich, en V for Vendetta. De 4,000 seguidores que tenía la página de Facebook de María Chula, subió a más de 37,000.  En Twitter, el comentarista Edgar Ortiz preguntó: ¿Consideran que era necesaria la disculpa de la chica que empleó la marca María Chula? Y 93% de las 2,631 personas que respondieron, dijo que No.

El abuso de poder por parte de la Codisra, supone que la frase María chula siempre es peyorativa, independientemente de su contexto. Y ese es un error epistemológico; pero no es un error casual.  Toda revolución, escribió Gramsci, ha sido precedida por un intenso trabajo…de penetración cultural. 

La foto es de María Chula, y esta columna publicada en elPeriódico.

Si te interesa el tema, te invito a leer estos artículos que encontré muy valiosos:

  1. ¿Cuál es el problema con que las Marías sean chulas?
  2. Designación, significado y sentido de María Chula.
  3. Algunas conclusiones sobre María Chula.
  4. El racismo de Codisra.

08
Jun 17

Carpe Diem bajo ataque

Entre ayer poco después del medio día y hoy, hace poco menos de una hora, Carpe Diem estuvo hackeado.  La ilustración de abajo es una muestra de lo que se veía, acompañada -eso sí- por música.

Los cuates que me apoyan y el equipo a cargo rescató el sitio y ya está de vuelta.  Como decía don Pedro Vargas: Muy agradecido, muy agradecido, muy agradecido.  También, gracias, a los lectores que me avisaron y expresaron su preocupación.

Aquí estamos de vuelta, ¡por la libertad y la razón!


02
Jun 17

Convergencia contra la libertad de expresión

Con el pretexto de legislar para la protección de los periodistas, el partido político Convergencia promueve una legislación general de medios de comunicación (una ley mordaza) cuyos propósitos reales son colectivizar y restringir la libertad de expresión.

Convergencia es ese partido político que, en mayo pasado,  la emprendió contra los medios informativos que ponen en evidencia al régimen revolucionario bolivariano; y condenó el apoyo que recibe el pueblo de Venezuela en su lucha contra la tiranía.  Un partido que defiende el régimen criminal de Nicolás Maduro no tiene solvencia moral alguna para proponer legislación de protección a los periodistas, y menos, mucho menos si lo que busca es contribuir al pensamiento único y asfixiar a la libertad de expresión.

Al respecto, el Editorial de elPeriódico (hoy) dice:  La Ley de Medios de Comunicación, en otros países como Venezuela, Argentina, Ecuador y Bolivia, se convirtió en una típica “Ley Mordaza”, cuyo objeto primordial es controlar el ejercicio de la libertad de prensa, bajo la justificación de un supuesto derecho colectivo a la información y de una necesaria tutela estatal o comunitaria.

Aquel tipo de legislaciones anulan la autonomía personal de los periodistas y de cualquiera que haga uso de la libertad de expresión, y anulan la diversidad y el pluralismo tan valiosos en el ejercicio de aquella libertad. Aquel tipo de legislaciones les da a los políticos y a los burócratas, así como a entes tan abstractos como la comunidad (¿Representada por activistas de la academia chavista que opera en la USAC?)  la facultad de controlar la información que se divulga, en el supuesto de que los políticos, los burócratas y la comunidad saben que información es objetiva, veraz e imparcial. Según el del plan de los amigos de Maduro, los políticos, sus burócratas y la comunidad, garantizan que la población reciba una supuesta información objetiva, veraz e imparcial…siempre que coincida con los intereses de los autonombrados garantes, ¡por supuesto!

Lo que corresponde -no sólo por parte de las asociaciones de prensa (que ya la han rechazado), sino por parte de todas las personas (porque todos somos sujetos de la libertad de expresión)- es rechazar y condenar la pretensión de Convergencia (y la de cualquier otro cómplice de este ataque contra la libertad) en cuanto a imponer una legislación general de medios de comunicación que tenga como finalidad la restricción de la libertad de expresión (o de prensa).  Dicha libertad ya está garantizada por la Constitución, por la Ley de Emisión del Pensamiento, la Convención Americana sobre Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.  ¡No hace falta que los amigos de Maduro metan sus manos sucias en este tema!

Para entender el contexto inmoral de Convergencia, te invito a leer ¿Condenas el mal?, por Warren Orbaugh

La primera ilustración la tomé de aquí; y la segunda es el comunicado de Convergencia en apoyo a Nicolás Maduro, contra la libertad de expresión. .


20
May 17

Convergencia en defensa de Maduro

Digamos que hay algo que ¿admirarle? a esta gente: Esto es que tiene agallas.  O por no decir desfachatez, o sinvergüenzura, la de defender a la dictadura asesina de Nicolás Maduro en Venezuela….pero entonces ya no es de admirar.

En la carta que ilustra esta entrada, Convergencia  denuncia a los medios informativos que ponen en evidencia al régimen revolucionario bolivariano; y condena el apoyo que recibe el pueblo de Venezuela en su lucha contra la tiranía.

Una vez más se hace evidente la vinculación entre la tiranía de Caracas y  la exguerrilla guatemalteca, que se halla entre los más entusiastas defensores de la reforma constitucional que se discute en el Congreso de Guatemala, contra viento y marea.

La semana pasada el director de la academia Hugo Chávez que opera en la universidad estatal de Guatemala se presentó al Congreso de la República y acompañó a la barra que apoya las reformas constitucionales y del sistema de justicia  que también apoyan otros simpatizantes del socialismo en general y del chavismo en particular.

A los socialistas les incomoda la prensa que no es complaciente y que no hace activismo por su causa.  Por eso es que muchos socialistas y simpatizantes (en oposición a los liberales) consideran que  la prensa debe ser regulada, no dejarla a la libre. Esto es para que reine el pensamiento único, su pensamiento único. La cita es de un lector, ex funcionario público, que me escribió en privado -¿porque no quiso dar la cara en este espacio?-.

Pienso, por mi parte, que la libertad de expresión debe ser total, que la prensa (y los individuos que se expresan, sean periodistas, o no) debe ser libre y que no debe ser regulada, aunque haya que aguantar a lo socialistas defendiendo a su tirano favorito.


28
Abr 17

Fascismo contra la libertad de expresión

La concepción fascista de la vida es religiosa, una en la que el hombre es visto en su relación inmanente con una ley superior, dotada de una voluntad objetiva que trasciende al individuo y lo eleva a la pertenencia consciente de una sociedad espiritual, escribió Benito Mussolini en  The Doctrine of Fascism; y si tienes dudas al respecto entérate de que la Coordinadora Nacional Evangélica en connivencia con un grupo de diputados encabezados por uno de nombre Anibal Rojas, presentó un anteproyecto de ley que pretende prohibir que  las entidades públicas y privadas promuevan en la niñez y en la adolescencia políticas o programas relativos a la diversidad sexual y a la ideología de género o enseñar como normales las conductas sexuales distintas a la heterosexualidad.

Escucha el podcast aquí

Esta propuesta del conservadurismo más rancio es un intento evidente de imponer ideas religiosas en toda la sociedad guatemalteca por medio del uso de la ley como instrumento político y de coacción.  Es fascismo puro y duro.

La propuesta viola  la libertad de expresión.  Si aquel desatino llegara a convertirse en ley, se impondría una forma de pensamiento único y se castigaría la discusión de ideas y se penalizará la búsqueda de la verdad.  Por sus raíces gramscianas, no comparto la ideología de género (y de esto podríamos platicar después, cuando tenga ganas); pero la ciencia tiene mucho que descubrir sobre la sexualidad; y aplastar la inquietud de los jóvenes por discutir el tema abiertamente no contribuye, ni  a entender, ni a valorar aquella parte integral de la humanidad, ni a exponer los errores y las intenciones de la ideología. El que yo no esté de acuerdo con algo, no quiere decir que tenga la facultad de prohibírselo a otros.

La propuesta es un desatino porque, además, se contradice de una forma sofomórica. Por un lado el artículo 15 prohíbe enseñar temas de la diversidad sexual; y  por otro -ese mismo artículo- sostiene que los padres y tutores siempre tienen el derecho preferente de escoger el tipo de educación que habrá de proporcionarse a sus hijos, o pupilos de acuerdo con sus propias convicciones, incluyendo la educación correspondiente al desarrollo de las aptitudes intelectuales, físicas, morales y religiosas del niño y de la niña, la orientación sexual, así como las conductas, principios y valores que regirán la vida de los menores.  Ninguna persona, o entidad -pública, o privada- podrá interferir, limitar, o restringir, el ejercicio de ese derecho de los padres.

¿Te diste cuenta? La propuesta dice que los padres tienen el derecho a elegir la educación de los hijos y que nadie puede limitar ese derecho; pero prohíbe que sean enseñados los temas de la diversidad sexual…porque a los ponentes no les gusta. Cuanto menos, esta propuesta es hipócrita.

¿Quieres más evidencia? El artículo 18 de la propuesta sostiene que toda persona tiene derecho a su libertad de conciencia y de expresión…siempre que no se oponga a los designios políticos de los ponentes.

Por otro lado, si bien es cierto nadie debería ser obligado a aceptar la ideología de género, ni a aceptar como normal la diversidad sexual, como dice la propuesta; también es cierto que a nadie le debería estar vedado el acceso a la discusión y el conocimiento de aquellos, nadie debería ser forzado a no promover su discusión, nadie debería ser privado de la facultad de elegir en qué creer. Nadie debería tener la facultad de prohibirles a otras personas elegir qué tipo de educación quieren para ellos y sus hijos, o sus pupilos. ¡Nadie!, ni siquiera los conservadores, ni los religionistas.  A no ser que vivamos en un estado totalitario, al estilo fascista (por ejemplo) en el que la concepción de la vida sea religiosa, como quería il Duce.

La iniciativa también pretende castigar la información sobre el aborto; y prohibir los matrimonios entre personas del mismo sexo.

Incapaces de distinguir entre la vida real y la vida potencial, los conservadores y los religionistas pretenden coartar la libertad de expresión para ofrecerles una salida a las mujeres que no pueden, o no quieren tener hijos.  La maternidad forzada y la no propiedad privada del propio cuerpo son valores que defiende el proyecto social de la propuesta en cuestión, en el que la vida es religiosa, una en la que el hombre es visto en su relación inmanente con una ley superior, dotada de una voluntad objetiva que trasciende al individuo y lo eleva a la pertenencia consciente de una sociedad espiritual.  No voy a abundar en este tema porque ya lo he hecho en otras entradas de Carpe Diem.

En cuanto a la prohibición del matrimonio entre personas del mismo sexo, las únicas dos razones por las cuales el estado (o sea los políticos y funcionarios) se involucran en lo que debería ser un contrato voluntario y pacífico entre adultos, son:

  1. La creencia colectivista de que los individuos deben estar al servicio de la tribu, de la sociedad, de la nación, del estado, o de la especie.
  2. La creencia de que el matrimonio es una relación en la cual algún dios y algún culto deben estar involucrados.

Ambas razones íntimamente relacionadas con la función de procrear, ya sea para el estado, o para el culto.

Si el carácter privado del matrimonio fuera respetado por los políticos y los sacerdotes, no habría mucho que discutir.  Pero una vez que el poder político y la facultad de legislación se involucran en el matrimonio, se impone la necesidad de la igualdad de todos ante la ley para evitar arbitrariedades y privilegios.  Actualmente las uniones heterosexuales tienen privilegios que no tienen las uniones homosexuales.  En consecuencia, las segundas se ven perjudicadas arbitrariamente sólo porque no sirven a las necesidades de procreación. Esto a pesar de que, por la vía de la adopción, las parejas del mismo sexo sí pueden contribuir (a menos que les sea prohibido por el estado y la ley) al cuidado de niños que no tienen padres, o cuyos padres no pueden, o no quieren hacerse cargo de ellos. La adopción, por cierto, es una magnífica opción frente al aborto.

En casos de enfermedad, y para efectos de la sucesión, por mencionar dos, las uniones heterosexuales tienen privilegios y gozan de arbitrariedades en perjuicio de la igualdad de todos ante le ley y específicamente de las parejas homosexuales.  Por ejemplo, en caso de enfermedad, una persona homosexual no puede cuidar de su pareja del mismo modo en que una persona heterosexual puede cuidar de la suya; y en caso de sucesión, una persona homosexual no puede heredar de su pareja, como sí podría hacerlo una persona heterosexual de la suya.

La libertad de expresión, el derecho a la vida (al proyecto de vida propio) y la igualdad de todos ante la ley no son dados, no han estado con nosotros durante toda la historia de la humanidad.  Hay gente que ha muerto por ellos, se ha derramado sangre por ellos, ha habido que luchar por ellos.  Es inmoral e inaceptable que políticos y religionistas pretendan anularlos a estas alturas del Siglo XXI.

Si los fascistas, los conservadores y los religionistas ganan esta batalla, aquí y ahora, será una vergüenza no sólo para el liberalismo, sino para toda esta generación.


21
Abr 17

Historia única vrs. libertad de expresión

Imagen de previsualización de YouTube

Es imposible hablar del pensamiento único, sin hablar de poder, dijo la escritora nigeriana Chimanda Adichie, en una célebre TED Conference.  Las historias están definidas por el principio de poder; cómo son contadas, quién las cuenta, cuándo son contadas, cuántas historias son contadas, depende realmente del poder.  El poder no es sólo la capacidad de contar la historia de otra persona, sino el de convertirla en la historia definitiva de esas personas, añade.

Las historias importan. Muchas historias importan.  Las historias han sido usadas para despojar y para difamar; pero también pueden ser usadas para empoderar y humanizar.  Las historias pueden romper el espíritu de la gente; pero también pueden reparar la dignidad rota.  Cuando rechazamos la historia única, cuando nos damos cuenta de que nunca hay sólo una historia recuperamos el paraíso, dijo Chimamanda Adichie.

La historia única produce estereotipos, y el problema con los estereotipos no es que sean verdaderos, sino que son incompletos; hacen que una historia sea la única historia, dice la señora Adiche.

De todo esto me acordé ahora que la libertad de expresión está bajo ataque en Guatemala con el propósito de que prevalezcan las visiones, los valores y las perspectivas de quienes ejercen el poder y de quienes influyen en él.  Milton Friedman explicó que una marea de opinión, una vez que fluye fuertemente, tiende a barrer sobre todos los obstáculos todas las opiniones contrarias y los que controlan e influyen en el control de la educación y las comunicaciones, entre nosotros, lo han entendido bien.

Ya lo dije antes; pero lo repito: si un diputado –cualquiera que sea– no puede opinar libremente sobre temas propios de la cosa pública como el uso de los recursos de los tributarios (aunque la Constitución lo ampare expresamente), ¿cuánto tiempo va a pasar antes de que nadie pueda opinar contra la marea de opinión y contra la historia única que conviene a quienes ejercen el poder, o influyen en él? Si la mordaza tiene éxito en el caso de un diputado, un periodista o un individuo cualquiera, ¿a cuántos más va alcanzar la mordaza en cuánto tiempo?

Columna publicada en elPeriódico.


31
Mar 17

Por la libertad de expresión

Escucha el podcast aquí.

La libertad se pierde minuto a minuto.  No se pierde toda y en un día, sino poquito a poco y por eso no nos damos cuenta de cómo nos vamos privando de ella.

Actualmente y en todo el mundo, una de las libertades más amenazadas es la de expresión.  La corrección política, la penetración cultural y la de ideas alla Gramsci, la multiplicación de espacios seguros contra ideas controversiales, y el totalitarismo islámico, entre otras formas de conservadurismo, son las principales fuentes de aquellas amenazas.

En enero pasado, en Guatemala, Flemming Rose explicó que la libertad de expresión se basa en el concepto del individuo como un ser moralmente autónomo que tiene capacidad de entender y decidir qué decir y de cómo reaccionar a lo que otras personas dicen y piensan.  Pienso, dijo, que ningún político, ningún individuo, ningún grupo, debería tener el poder de ocultarnos opiniones, ni formas de expresión.  En ese sentido la libertad de expresión también se trata de la dignidad humana; debemos tratarnos, unos a otros, como adultos, como individuos independientes y autónomos, y no como criaturas inmaduras, robots, o niños.

Entre nosotros, el más reciente ataque contra la libertad de expresión ha sido dirigido contra el diputado Fernando Linares, en abierto desafío contra aquel derecho, contra las garantías constitucionales, y contra sus prerrogativas como diputado.  ¿Cómo podría, cualquier diputado, discutir abierta y francamente temas concernientes a la cosa pública, si no pudiera cuestionar las intenciones de los grupos de interés, especialmente si esos grupos buscan privilegios?

Es tentadora la posibilidad de hacer callar las opiniones que nos ofenden, que nos incomodan, las que no nos parecen verdaderas, entre otras; pero así de a poquito, haciendo callar aquí y haciendo callar allá, terminaremos en silencio, y con la vista hacia el suelo.  En la medida en que renunciamos a la libertad de expresión, en esa medida nos acercamos más a la esclavitud, perdemos un valioso instrumento para la búsqueda de la verdad, y para la conservación de la dignidad humana como seres racionales.

Columna publicada en elPeriódicoy la ilustración la tomé de Cubanet .