07
Nov 12

Buenas noticias luego de la eleccion de ayer en los EUA

Uno de los buenos resultados de la eleccion de ayer, en los Estados Unidos de América fue la derrota sufrida por los conservadores teocráticos.  Gente como Todd Akin, Richard Murdock, Roger Rivard, Joe Walsh, Tom Smith, John Koster y Paul Ryan fueron rechazados por la mayoría de votantes.

Tambien es buena noticia que estados como Colorado, Washington y Massachusetts avanzaron hacia la descriminalización de las sustancias prohibidas por el gobierno.  Ojalá que estos sean pasos hacia el fin de la guerra perdida contra las personas que usan ciertas drogas.


11
Abr 12

La paternidad, o maternidad soltera no es abuso infantil

Cuando uno cree que lo vio todo aparecen cosas como esta:  Glenn Grothman, senador estatal en Wisconsin, propuso una ley que declararía, como un factor de abuso infantil, el ser padre soltero, o madre soltera.

Eso me recordó que cuando a principios del siglo XX,  Manuel Estrada Cabrera fundó el Asilo Joaquina, para acoger madres solteras, los cachurecos chapines de aquel entonces lo llamó alcahueta del bastardismo. Pero está visto, claro, que en todas partes de cuecen habas y que ni el tiempo, ni el espacio son límites, ni obstáculos para el conservadurismo más obtuso.

Grothman, por cierto, dice cosas como que las mujeres ganan menos porque el dinero es más importante para los hombres.

El Asilo Joaquina, en la ciudad de Guatemala, se hallaba donde hoy está el Estado Mayor del Ejército y donde -hata el terremoto de 1976- estuvo el Hospital Militar.  Una vez, por cierto, oí que en ese predio había habido un cementerio antes de que ahí fuera construido el Asilo.  ¿Alguien sabe si es cierto?


20
Feb 11

Facta non verba: ¿Ritos satánicos?

Después del proceso de permisos y licencias ––en el que incluso se vio obligado a firmar una irrisoria declaración jurada en la que prometía no hacer ritos satánicos en el local–– … “Bad Attitude” se fue consolidando, poco a poco, en un espacio en el que las diversas “tribus” urbanas se sentían cómodas para convivir en paz entre las calaveras y telarañas que al parecer a algunos incomodan.  José Farnés, propietario de un bar en la zona 1, al comentar los disparates por los que tuvo que pasar para abrir su negocio que ahora está bajo acoso.


18
Feb 11

¿Los bares de rock “no califican”?

Como comenté en julio pasado Los cultunazis salieron de cacería y la agarraron contra un bar de roqueros.  Y ahora dispusieron que Bad Attitude, un bar de roqueros de la zona 1 no califica para estar donde está.

Los cultunazis se han erigido en jueces superemos de lo que califica y de lo que no como cultura y como vecino.  El snobismo de los cultunazis se pasa; pero la culpa no es del loro, sino del que le enseña a hablar y los responsables de que haya grupos de interés que tengan el poder para decidir quién califica y quién no, la tienen aquellos que creen que los políticos deberían tener al poder para zonificar y para ordenar a su antojo lo que no les parece que está bien ordenado.

Los roqueros que favorecen la planificación urbana y la zonificación deberían echar pan en su matate. Esto es lo que pasa cuando los ciudadanos le dan a las autoridades la facultad de decidir qué aporta, y que no aporta a una zona urbana. Los roqueros que favorecen el control político de la cultura y la asignación política de fondos tomados de los tributarios, para la cultura, deberían echar pan en su matatate. Esto es lo que pasa cuando los ciudadanos les dan a los políticos la facultad de decidir qué es cultura, y qué no. El precio de la libertad es su eterna vigilancia.

Al respecto, lee:

Municipalidad versus rock

Bad Attitude



15
Jul 10

Que no le digan, que no le cuenten…

Entre algunos analistas y columnistas, pero especialmente entre aquellos con formación Marxista, es muy común cometer el error de pintar con brocha gorda. Como crecieron creyendo que la Historia discurre gracias a la lucha de clases, y como de estas sólo hay dos en cada estadio de la Historia (esclavos y amos, proletarios y burgueses, para dar dos ejemplos), sus análisis no les permiten el uso del pincel, ni distinguir matices abismales en la filosofía, en la ética, en la política, en la economía, ni en otros campos del conocimiento y de la acción humanas. Otros que cometen un error parecido -desde otro ángulo del espectro filosófico- son los de formación Kantiana, pero de estos me ocuparé otro día.


Por eso es que los primeros no distinguen entre conservadores y libertarios; y no distinguen entre liberales a la francesa y liberales a la inglesa o liberales clásicos, o entre liberales racionalistas y liberales empiristas; y no distinguen entre libertarios y objetivistas. No distinguen entre capitalismo y mercantilismo. Ellos sólo ven, de una forma maniquea, dos bandos. Aquella limitación metodológica les facilita la arenga; pero la confusión hace difícil una discusión de ideas profunda y enriquecedora.

Vea, usted, el caso de Alvaro Velásquez en su columna de hoy. Velásquez confunde el pensamiento de Friedrich A. Hayek, de orden liberal inglés o empírico, con el conservadurismo. Confusión que es muy injusta y engañosa porque en Los fundamentos de la libertad, el buen Hayek dedica un capítulo entero a explicar por qué es que él no es conservador. Hayek dice, de forma inequívoca, que conviene trazar clara separación entre la filosofía que propugno y la que tradicionalmente los conservadores defienden. Hayek advierte, alto y claro, contra el quietismo de los conservadores. Explica, por ejemplo, que el temor a que operen unas fuerzas sociales aparentemente incontroladas, explica dos características del conservador: su afición al autoritarismo y su incapacidad para comprender la mecánica de las fuerzas que regulan el mercado. En este contexto, uno pude suponer que los conservadores tienen más en común con los tecnócratas y hasta con los socialistas, que con los liberales empiristas, los libertarios y los objetivistas. Virginia Postrel, en una obra riquísima de leer que se llama The Future and its Enemies, sugiere una distinción actualizada en la que llama stasists (por su aversión al cambio) a los conservadores.

Lo que si es cierto es que, durante la Guerra Fría existió una alianza de conveniencia entre los conservadores y los liberales, los libertarios y los objetivistas para enfrentar la amenaza de los totalitarismos marxista, leninista y maoista, por citar algunos. Pero una alianza circunstancial no implica comunidad de principios. Implica comunidad de temores; pero no de principios.

Con respecto a los principios, Hayek explica que el conservador no tiene principios; pero sí tiene convicciones morales muy arraigadas; y que la falta de principios políticos le impiden colaborar lealmente con gentes cuyas valoraciones morales difieran de las suyas, con miras a así, entre todos, estructurar una sociedad en la que cada uno pueda ser fiel a sus propias convicciones.

Por eso es que muchas de las críticas que los analistas y columnistas a los que me refiero en el primer párrafo le hacen al liberalismo clásico (y a otras expresiones de la filosofía de la libertad) -y muchas de las críticas que hace Velásquez- le calzan perfectamente al conservadurismo y uno no puede sin adherirse a ellas; pero no se le aplican, y son injustas, si van dirigidas al liberalismo.

Vistas con un lente que no sea ideológico, las diferencias abismales entre los conservadores y los liberales clásicos, así como las diferencias entre libertarios, objetivistas y otros capitalistas, son fascinantes, dignas de atención y dignas de respeto.

Al lector incauto, Velásquez quiere hacerlo creer que para el pensamiento que el llama libertarista-conservador no existe el estado, sino sólo los individuos. Lo cual no tiene pies ni cabeza porque uno no es excluyente de los otros, ni viceversa. De hecho, Hayek escribe Los fundamentos de la libertad, ¡precisamente! para sugerir cómo debería estar organizado el estado para proteger los derechos de los individuos y la igualdad de todos ante la ley. ¿Qué sentido tendría escribir un libro sobre aquel tema, si se cree que el estado no existe, es nada, o no es digno de tomar en serio. Ludwig von Mises, otro grande de la libertad, en su obra Liberalismo es clarisisisisimo al advertir que el liberalismo en nada se parece al anarquismo y señala que un estado fuerte es necesario porque la amenaza de la fuerza, por desgracia, ha de gravitar constantemente sobre quienes pretenden alterar la cooperación pacífica entre los seres humanos. Tiene que haber un poder suficiente como para controlar a los que no se muestran dispuestos a respetar la vida, la salud, la libertad, y la propiedad de los demás. ¿De dónde, y con qué propósitos, saca Velásquez que para los liberales no existe el estado? ¿A qué liberales leerá Velásquez?

Y así se puede ir uno analizando una a una la lista que compara el columnista y que pretende hacer pasar como creíble. Dice, por ejemplo, que para los liberales no existen los grupos indígenas, sino sólo los guatemaltecos. Dice que para los liberales no existen los géneros, sino sólo personas capaces. ¿De verdad cree, Velásquez, que los liberales no distinguen entre quichés, cackchiqueles, mames, tzutuhiles, y otros, así como entre chinos, europeos, africanos y otros? Lo que si es cierto, es que para los liberales, no importa si no es quiché, hawaiiano, o de Zacapa, lo cierto es que todos, todos, todos, sin distinción étnica tenemos los mismos derechos individuales y debemos ser iguales ante la ley. E igual cosa pasa con el género, con la preferencia religiosa, o con el grupo social con el que se tengan cosas en común.

Otras filosofías sostienen que los derechos no deben ser los mismos para todos, y que la ley debe distinguir entre étnias, géneros, religiones, clases sociales y otras formas de separar y dividir a los individuos en grupos. ¡Pero esas filosofías, no son las de la libertad! Seguro que Velásquez sí sabe qué filosofías son estas, pero para muestra van dos: el nacionalsocialismo y el socialismo científico.

Como dicen en las ferias: Que no le digan, que no le cuenten, porque a lo mejor le mienten. Con el mayor de los respetos, le solicito a los columnistas de formación marxista que hagan un esfuerzo por discutir ideas con la profundidad que merecen. Así, todos disfrutaríamos más de las discusiones.

16
Nov 09

La minifalda

Geisy Arruda, una estudiante brasileña fue expulsada de su universidad tras acudir a clases vestida con una minifalda. La joven, además, fue acosada por sus compañeros de clase, que protestaron por su vestuario. Su expulsión, ocurrida en la Universidad Bandeirantes comenzó como un episodio estudiantil que sólo había recibido la atención de los medios locales; pero se convirtió en una polémica nacional en un país famoso por los minibikinis y el culto a la belleza.


Si aquello hubiera ocurrido en la España de Franco, o durante algún régimen militar conservador en América Latina, no me hubiera extrañado; pero ¡¿en Brasil?! Sin duda, el mundo está loco, je je.

Cosas parecidas pasaban en Guatemala durante el gobierno de Carlos Arana. En aquellos tiempos la policía detenía a las chicas que iban con faldas cortas y les bajaban el ruedo; y a los chicos que iban con el cabello largo, se los cortaban. Y claro que la gente hallaba formas de burlar aquel conservadurismo absurdo. La mamá de mi amiga Carolina -cuya otra hija estudiaba en el Colegio Belga- , permitía que la hermana de mi amiga fuera con falda corta y a la misma no le dejaba ruedo suficiente para que las monjas del colegio le alargaran la prenda.

La gente siempre encuentra como eludir regulaciones como esta, plagadas de moralina y de un constructivismo rayano en tontera.

27
Jul 09

Casados aunque sea en el infierno

Lo que conocemos como matrimonio es un acuerdo privado entre dos personas que deciden compartir sus vidas -generalmente porque se aman en el momento de hacer el acuerdo-; y lo hacen en el marco de ciertas formalidades. Dichas formalidades subrayan el carácter de compromiso y de permanencia en la unión y buscan el apoyo del prójimo para la pareja contrayente.

Funtamentados en la creencia falsa de que la familia es el núcleo de la sociedad, los políticos han inmiscuido al estado en aquel acuerdo privado; y han convertido lo que es un contrato libre de voluntades soberanas en un asunto político, público y colectivo. Sabemos que es falso que la familia sea el núcleo de la sociedad porque la familia es un orden creado, o taxis en el sentido hayekiano; y la sociedad es un orden espontáneo o cosmos, en el mismo sentido. Dos tipos de orden distinto no tienen un mismo núcleo porque su naturaleza es distinta. En la sociedad, como cosmos, el núcleo se halla en las incontables relaciones libres, contractuales, voluntarias, pacíficas y de intercambio que se dan entre las personas individuales, y no en un orden creado particular. Ya lo dijo Louis Claude Destutt de Tracy, en su Treatise on Political Economy: Society is purely and solely a continual series of exchanges.
A muchos políticos, y especialmente a los conservadores, les gusta pensar que tienen el control sobre lo que ellos creen que es el núcleo de la sociedad; y por eso -muchas veces con fundamentos religiosos- fuerzan la permanencia de aquellos acuerdos que le dan origen a la unión de parejas y a las familias. Uno, aveces, hasta tiene la impresión de que para aquellos políticos y para aquellos religiosos, son preferibles las parejas y las familias infelices, y no los individuos felices.
A mí no me extraña, entonces, la oposición que hubo entre el conservadurismo chapín, contra una reforma a las leyes de divorsios que permita la disolución de los vínculos matrimoniales sin pasar por un largo proceso de desgaste y que respete la voluntad de los individuos involucrados.

Muchos conservadores creen que los individuos no deben tener la libertad de enmendar sus errores, ni la de enmendar el rumbo de sus vidas y que, por lo tanto, como el matrimonio es un asunto de interés público, las personas deben sacrificarse en beneficio de las apariencias y de una sociedad que demanda que su supuesto núcleo sea casi granítico.
La inmoralidad de estas creencias y de estas expectativas es evidente si nos damos cuenta de que esa posición anula la libertad y la responsabilidad individuales; y las sustituye por la sumisión, el sacrificio y la prevalencia de las apariencias sobre la de la realidad.

03
Ago 08

El conservadurismo demuestra su poder

“El puertoriqueño José Luis de Jesús Miranda, quien se autonobra Jesucristo, hecho hombre o Anticristo, pasó la noche en el aeropuerto La Aurora, debido a que las autoridades de Migracion no lo dejaron ingresar al país, la noche del viernes”, así lo informa Siglo Veintiuno.

En abril de 2007 ocurrió, también, que las autoridades chapinas -serviles con el conservadurismo- no dejaron entrar al presunto anticristo. Es impresionante que, en pleno Siglo XXI y en plena administración socialdemócrata, los cachurecos tengan tamaño poder. A mí, todo esto del anticristo me causa gracia; pero hay gente que se lo toma en serio y hasta ahora no he visto que Miranda sea convicto por delito alguno, o algo parecido, que justifique la prohibición que le impide ejercer su ministerio en tierra chapina, cuya Constitución, por cierto, dice proteger la libertad de cultos.

Claro que si fuera un ex cura que militó con alguna guerrilla sí sería bienvenido y hasta podría ser funcionario público. Pero cuando se trata de un sujeto que reta al poder establecido y a la industria del misal…ahí sí. Porque como decía el dictador: Para mis amigos, lo que quieran; y para mis enemigos…la ley.


06
Jul 08

La muerte de Jesse Helms

Jesse Helms fue senador por Carolina del Norte, en los Estados Unidos de América. Icono de la derecha religiosa, murió ayer a los 86 años, luego de haber pasado 56 de ellos en la política.

Helms jugó un papel triste en la comprensión de la naturaleza del Sida en los años 80 y no entendía la naturaleza de la planificación familiar, también era proteccionista y posaba como un hombre de principios. Sin embargo, a mi juicio lo redimen algunas cosas: entendía que la ayuda exterior era corruptora y dañina para el que la da y para el que la recibe; fue un azote para la dictadura marxista de Fidel Castro; entendía que el estado no debe subsidiar al arte; se oponía a la justicia criminal relajada; y fue una figura fundamental para la lucha de los Contras en Nicaragua.

En aquellos días oscuros, en los que Guatemala se veía amenazada por los regimenes cubano y sandinista, la influencia de Helms en la administración Reagan fue muy valiosa para resistir la influencia de aquellos en la guerra contra la URNG.


18
Oct 07

Chavas con…agallas

“Soy lesbiana porque me gusta y porque me da la gana”, decía el letrero que un grupo de lesbianas feministas en rebeldía colgó en la Avenida de la Reforma el domingo pasado.

Pasó inadvertido en los medios, peromi amiga María Dolores pasó por ahí y logró tomarle foto antes de que fuera descolgado.

Chavas con…agallas, ¿o no? Sobre todo en este país en el que el conservadurismo pretende, y consigue aveces, arrastrarnos al siglo XIX.