10
May 18

Caso Bitkov: más venganza y política, que justicia

Ayer, la jueza de mayor riesgo D resolvió por escrito y sin presentarse al tribunal, cuatro horas después de programada la audiencia y en una resolución fechada el martes, que Igor Bitkov -el ciudadano ruso perseguido por Vladimir Putin y acosado por la CICIG- habrá de enfrentar un nuevo juicio.

La resolución de la jueza desafía una resolución de la Corte de Constitucionalidad en el sentido de que Bitkov es migrante y debe aplicársele la convención de Palermo; y ese desafío hace obvio que en aquel tribunal y en este caso no es la justicia lo que está en juego, sino la venganza y la política.  Dicha obviedad se subraya con el hecho de que, aunque la resolución estaba fechada desde el martes, la jueza hizo esperar durante cuatro largas horas, con todo lo que eso implica emocionalmente para el acusado y su familia.  Sea cierto, o no que había fallas de audio en la sala del tribunal, ¿qué justifica que una jueza -sabiendo que una vida humana está en juego- haga esperar cuatro horas por su resolución?  ¿Qué justifica que una juzgadora -que no desconoce el principio de presunción de inocencia- imponga en un acusado y su familia la carga emociona de una espera tan, pero tan larga?  ¿Qué justifica que en el marco del debido proceso, una jueza disponga ignorar una resolución del más alto tribunal constitucional que está relacionada con la protección de los derechos individuales de un migrante?

Este último detalle es más ominoso cuando los chapines tenemos miles y miles y miles de compatriotas emigrados, siendo maltratados y hasta humillados en otros países; y no cesamos de pedir mejores tratos y justicia para ellos.

En el contexto del caso de los Bitkov, hay dos notas de prensa internacionales a las que vale la pena ponerles atención.  La primera es un editorial de el Wall Street Journal y se titula Your Taxpayer Dollars at the U.NEl mismo dice: El tribunal constitucional de Guatemala confirmó el fallo de que la familia es migrante y cometió solo delitos administrativos. Pero en lugar de liberarlos, el miércoles un juez de la corte inferior entregó una orden escrita para un nuevo juicio para el Sr. Bitkov. Y llama la atención sobre algo que debería alarmarnos, pero que muchos por aquí consideran que es pecatta minuta y que a nadie debería incomodar: la CICIG es un organismo no electo, de la ONU, y su jefe Iván Velásquez tiene el poder de un virrey. El ha intimidado a muchos guatemaltecos para que lo apoyen si quieren permanecer fuera de la cárcel. Otros lo están animando mientras amenaza con derrocar al presidente Jimmy Morales. Eso es algo a tener en cuenta cuando los defensores de la CICIG bombardean Capitol Hill para defender la autoridad sin control de la CICIG. Su mejor argumento es que la CICIG ha hecho algunas cosas buenas. Sin embargo, eso se hará evidente en cualquier investigación, al igual que los abusos de poder. Si los presidentes republicanos con autoridad sobre el dinero de los tributarios[en el Congreso de los EE.UU.] tienen interés en estabilizar Centroamérica, detendrán el financiamiento de la CICIG y comenzarán una revisión.

Europa y la BBC también le están poniendo atención al asunto.  ¿Por qué no? Si quieres saber más del caso, el reportaje titulado El polémico caso de los Bitkov, la familia rusa presa en Guatemala que asegura ser víctima de una persecución del Kremlin, por Lioman Lima, está en español y ofrece una perspectiva clara.  En especial te recomiendo las declaraciones del abogado Rolando Alvarado.  ¿Por qué? Porque él explica muy bien la razón por las que migrantes que huyen de la amenaza más grave para la democracia y los valores occidentales que existe en el mundo de hoy, tienen que cambiarse los nombres; por qué es que los Bitkov usaban documentos reales y auténticos.

En un país que necesita fortalecer sus insituciones y la administración de justicia, en uno que necesita erradicar la impunidad y la corrupción, es una lástima que prevalezcan la venganza y la política.

La foto de Igor Bitkov es de elPeriódico.


08
May 18

¿Por qué se van los chapines y no regresan?

El ingreso de divisas por remesas familiares creció en el primer trimestre de 2018.  Mientras tanto, en Guatemala el Indice de confianza en la actividad económica sigue en picada, igual que el crédito bancario al sector privado, y en contraste la tasa de desempleo, en los Estados Unidos de América, ha llegado a su nivel más bajo en 18 años. Guatemala aleja a su gente y los migrantes chapines, ¿qué incentivo tienen para regresar si allá las cosas van bien y aquí las cosas pintan mal?

De aquellas circunstancias me acordé cuando leí el arttículo titulado George Soros and the “Caravan”, publicado en The Wall Street Journal.

La “caravana” de centroamericanos en la frontera sur de Estados Unidos, que busca asilo, tiene a algunos conservadores retorciéndose las manos a causa de una invasión hispana. Deberían, en cambio, preguntarse qué hay detrás de la desestabilización de los países a los que han huido esos migrantes desesperados, dice la columnista, y miembro del Consejo Editorial del WSJ, Mary Anastasia O´Grady.

De forma certera, la autora apunta a que la corrupción, el estatismo y el capitalismo de amigos [el viejo y conocido mercantilismo] en América Central han conducido a la región a la pobreza y la exclusión. También, de forma certera, O´Grady señala que los liberales clásicos de la región entienden esta conexión y han luchado para fortalecer el estado de derecho. Pero sus esfuerzos se han visto socavados por las redes criminales de financiamiento del narcotráfico que agobian a las instituciones.

Muchas personas, en Guatemala, creyeron que el remedio contra aquel azote y el de otras mafias, iba a ser la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala; pero yo advertí, desde que esa comisión era discutida y se iba a llamar Comisión de Investigación de Cuerpos Ilegales y de Aparatos Clandestinos, que el concepto presentaba dos peligros: 1. Que los chapines abdicábamos a la responsabilidad de resolver nuestros problemas; y 2. Que un organo perseguidor, todopoderoso, era un peligro.  Y dicho, y hecho.

La columnista dice que existe evidencia sustancial de que la solución financiada por los EE. UU. para el problema en Guatemala [la CICIG], utilizando un fiscal de las Naciones Unidas, ha sido corrompida por actores sin escrúpulos y la por ideología izquierdista de Organización de las Naciones Unidas, y más razón no podría tener. A mí, por cierto, ya no me gusta usar izquierda y derecha porque son términos vacíos y su significado cambia dependiendo de los contextos.  Yo digo, para aclarar las cosas, que la solución ha sido corrompida por la ideología socialista de la ONU…y por los actores inescrupulosos.  Hace ratos sostengo que los guatemaltecos enfrentamos un project of nation buliding diseñado para llevarse a cabo sin la aprobación de los chapines en las urnas electorales y para mí es cada vez más evidente que se hace por medio de los organos jurisdiccionales (los tribunales y las cortes) y del manejo de la opinión pública a nivel de acuerdos entre oligarquías de todos los colores. Para aclarar las cosas la oligarquía es un grupo minoritario de personas, pertenecientes a un mismo estrato social, generalmente con gran poder e influencia, que dirige y controla una colectividad, o institución.

Algunas de esas oligarquías son ese montoncito de organizaciones no gubernamentales y operaciones mediáticas que trabajan en Guatemala y que están financiadas por la Open Society Foundations de George Soros y otros de esa persuación. En ese caso, sus instrucciones son rodear los vagones para defender al fiscal de la CICIG, Iván Velásquez, y destruir a quienes se atrevan cuestionarlos.

Los estadounidenses se están preguntando, con razón, por qué es que los Estados Unidos financian aquella operación de la ONU carente de responsabilidad y transparencia.  El caso que disparó las alarmas es el de la familia Bitkov, porque parece evidente de que esa familia es víctima de persecusión por parte de Vladimir Putin, por medio del banco estatal ruso VTB y parece evidente que la familia fue embaucada por una red de corrupción en Migración, el Renap y otras oficinas estatales de Guatemala.  Este no es espacio para los detalles; pero lee otras entradas al respecto y el artículo  George Soros and the “Caravan”.

En el, Mary Anastasia O´Grady concluye: En una declaración hecha ante la audiencia de la Comisión Helsinki, el Senador Mike Lee (R., Utah) señaló que, si bien la CICIG fue “creada para erradicar la corrupción y defender el estado de derecho”, se ha convertido en un árbitro extrajudicial, parcial e injusto . “Su politización es injusta para todos los que buscan una Guatemala libre y próspera”. Algo en lo que pensar cuando los autobuses llenos de refugiados llegan a la frontera [entre México y los EE.UU.].


04
May 18

Porras, la nueva fiscal

De entre un grupo de seis candidatos –electos por una comisión constitucional de postulación y de acuerdo con procedimientos razonables– el presidente Morales eligió a María Consuelo Porras como fiscal general.

Debido a que a la Fiscal general le corresponde el ejercicio de la acción penal pública, la funcionaria recién electa es la más poderosa del país.  Esto es porque de forma excluyente y de oficio puede iniciar, contra ¡cualquiera! un proceso judicial que devenga en prisión a partir de la supuesta comisión de un delito.  Ese poder es formidable.

Porras recibió la mayor puntuación en la postuladora, tiene experiencia en lo penal, es magistrada suplente de la Corte de Constitucionalidad y no veo motivo para pensar que no podría hacer un trabajo excelente.  Como en esta elección hay mucho poder en juego, no es de extrañar que tirios y troyanos tuvieran sus preferidos; y si no ganó el candidato de unos, u otros, ¿qué se va a hacer?

La nueva jefa del MP tendrá que decidir cuál va a ser su relación con la también poderosa CICIG.  Esta comisión no ejerce la acción penal pública; pero tiene la facultad de aconsejar al MP sobre qué acciones iniciar y tiene la facultad de investigar y armar los casos para la fiscalía.  Lo malo es que, con todo ese poder, no es responsable ante los votantes, ni ante los tributarios; y no tiene pesos, ni contrapesos dentro del sistema republicano.  Además, ha sido cachada en múltiples gaffés (que sospecho que no son no intencionados), tantos que han llamado la atención de la Comisión Helsinki y del senador Mike Lee entre otros actores de esa talla, importantes porque los tributarios de los EE.UU. son los principales financistas de la CICIG.

¡Parabienes a la fiscal Porras! porque mi futuro, y el de la gente que vive en este país donde está enterrado mi ombligo, depende en buena parte de su gestión exitosa.  Y estoy seguro de que va a serlo si actúa como una jurista con arrestos, y entiende el valor del respeto a los derechos individuales y el de la igualdad de todos ante la ley; así como el del debido proceso y la presunción de inocencia.

Columna publicada en elPeriódico, de donde es la foto.


27
Abr 18

Viernes candente para la justicia

Con temperaturas de unos 30º C. (que es alto para nuestros estándares), a los chapines no nos extraña un viernes candente.  Hoy es uno de esos porque es importante para los casos de Erwin Sperisen, y de la familia Bitkov, casos clave para la justicia.

El caso de E. Sperisen, ex jefe de la PNC, es un linchamiento judicial que ha ocurrido en Ginebra, Suiza, y que podría detenerse hoy.  El ha estado cinco años de prisión, sometido a un procedimiento viciado en el que incluso han sido identificados testigos falsos.  Ni el fiscal ginebrino, ni sus investigadores han puesto un pie en Guatemala y sólo se han dejado llevar por un script y la consigna de aplastar a Sperisen, por medio de una operación oenegera.

En un vídeo grabado por Sperisen, él comentó que luego de su declaración ante el tribunal, los investigadores de la CICIG se excusaron diciendo que ellos no tenían nada que hacer allí, porque nunca habían investigado nada, a pesar de que por muchos años sostuvieron lo contrario.  Si los jueces suizos no se sienten engañados por la fiscalía y por otros actores en este asunto, algo está podrido. ¿Qué procede? Justicia para Erwin Sperisen

El caso de la familia Bitkov, perseguida por Vladimir Putin y víctima de una red de estafadores y funcionarios y empleados corruptos, pasará por un momento crucial.  El caso ha llamado la atención de la Comisión Helsinki, en el Congreso de los EE.UU. ¿Qué es esa comisión? Una agencia del gobierno de los EE. UU. que promueve los derechos humanos, la seguridad militar y la cooperación económica en 57 países. Nueve comisionados son miembros del Senado, nueve de la Cámara de Representantes y tres del Ejecutivo. ¡No es cualquiera cosa!

¿Por qué están involucrados? Por la conexión del caso con Putin, que es la amenaza más grave para la democracia y los valores occidentales que existe en el mundo de hoy; y porque los tributarios de los EE.UU. son de los más grandes donantes de la CICIG, que está involucrada en el caso. Podrás ver la transmisión en vivo en goo.gl/ceZQEM a las 7:15 a.m. de Guate. ¿Qué procede? Justicia para los Bitkov.

Columna publicada en elPeriódico; y la ilustración es de Biblioteca Europea di Informazione e Cultura [Domínio público], via Wikimedia Commons.

Actualización: Erwin Sperisen no fue absuelto.  El tribunal le rebajó la pena de cadena perpétua a 15 años de prisión, por coautoría…Coautoría de un acto cuyo autor fue absuelto en un Austria (¿Cómo te explicas eso?).  De los 15 años, 10 son conmutables y cinco no; una movida evidentemente diseñada para justificar los 5 años que Sperisen ha estado injustamente preso.  No se ha hecho justicia.  Ve y escucha a Erwin en este vídeo.


25
Abr 18

Guatemala, la CICIG y los Bitkov en “National Review”

Guatemala está, de nuevo, en las noticias. ¿Cómo iba a ser de otra forma? Esta vez en la revista Nacional Review, en un artículo por Jay Nordlinger, titulado Why Are They Doing this to the Bitkovs? En el mismo, el autor medita: La CICIG y la policía guatemalteca estaban persiguiendo a algunos actores muy malos: funcionarios corruptos del gobierno y traficantes de personas, a saber, coyotes. Había un anillo de estas personas. Personajes verdaderamente desagradables, del tipo de los que denuncian a los denunciantes, algunos de ellos. Pero, ¿Igor, Irina y Anastasia Bitkov pertenecen a la misma red?

El artículo de Nordlinger tiene dos virtudes que quiero destacar: 1. Es una relación de hechos bien ordenada y completa, que le permite al lector entender la complejidad del caso, y sus detalles objetivos espeluznantes. 2. Cuenta detalles de las particulares expriencias penosas y duras pruebas que han vivido Anastasia y Vladimir Bitkov, los niños de esta tragedia.  Anastasia ya es mayor de edad; pero era niña cuando empezó la pesadilla y el pequeño Vladimir tiene 6 años.

  • En junio de 2007, algo malo sucedió: la hija de los Bitkovs, Anastasia, de 16 años, fue secuestrada, drogada y violada repetidamente. Esto tuvo lugar en el transcurso de tres días. ¿Quién lo hizo? “Una estructura criminal, trabajando con el FSB”, explica Igor. “Uno con impunidad”. (“FSB” es el nuevo nombre para “KGB”). Igor pagó un rescate de $ 200,000, en efectivo. Le entregó el dinero, dólares, a la policía, actuando como “intermediarios”.
  • El 15 de enero de 2015, a las 6 de la mañana, fueron arrestados. Un total de 70 agentes llegaron a la casa de los Bitkovs. Otros 30 fueron a la oficina de la familia. Todavía otros 30 fueron a la casa del novio de Anastasia. Eso es 130 agentes en total, un número impresionante para un caso de pasaporte. Inicialmente, los Bitkovs se mantuvieron en carceletas, o jaulas, en condiciones humillantes y peligrosas. Igor tuvo que lidiar con miembros de pandillas (MS-13 y Barrio 18). Anastasia tuvo una terrible crisis. Los detalles de estos primeros días son asombrosos.
  • ¿Qué pasó con el niño pequeño, Vladimir, de tres años en ese momento? El Kremlin se apresuró a intervenir. Lo hizo en la persona de Pavel Astakhov, que era el comisionado de [Vladimir] Putin para los “derechos de los niños”. Astakhov declaró que Vladimir era un niño ruso que debería estar en manos de las autoridades rusas. (Mala suerte, Pavel: nacido en Guatemala, Vladimir es ciudadano guatemalteco). Irina e Igor querían que su hijo estuviera en manos de sus guardianes elegidos: su niñera de hacía tiempo y uno de los abogados de la familia. Un juez lo envió a un orfanato. Estuvo allí por 42 días. Cuando finalmente fue liberado a sus tutores, estaba en muy mal estado físico y mental. Él tenía una cicatriz sobre su ojo. Tenía una infección respiratoria y una infección en el oído. Tenía conjuntivitis en ambos ojos. Tenía un diente delantero astillado. Estaba desnutrido. Además, estaba en un estado de zombie, incapaz de hablar. De hecho, olvidó cómo hablar ruso por completo.

Si puedes leer en inglés, sin no estás prejuiciado e incluso si quieres explorar tus prejuicios, si te interesa este caso, seguramente quieres leer este artículo.

Este viernes 27 de abril, en Washington, habrá una audiencia sobre este caso en el Congreso de los Estados Unidos, a cargo de la Helsinki Commission; y en ese contexto, Nordlinger pregunta: ¿Qué pueden hacer los Estados Unidos? ¿Cualquier cosa? Bueno, Washington es el mayor donante de ayuda a Guatemala, de lejos, y también paga cerca de la mitad del presupuesto de la CICIG. Como mínimo, el Congreso debería saber acerca de este caso desconcertante y enfermizo.

No faltará quien trate de desautorizar a Jay Nordlinger (National Review), como han tratado de desautorizar a Mary Anastasia O´Grady (The Wall Street Journal) con base en que ella nunca ha sido fan del régimen de los hermanos Castro en Cuba; pero si puedes, lee el artículo de Nordlinger y los de Mary, y dime si no hay algo muy perverso en todo este asunto.


23
Abr 18

Las grietas del sistema de justicia de Guatemala

Hoy, que es el día del libro, un reportaje y dos libros que exponen las fisuras en la justicia de Guatemala.

Décadas de desigualdad económica y social en Guatemala han llevado a llamamientos bien intencionados,pero equivocados; para un mayor activismo político en el sistema de justicia. En los últimos años, un tipo diferente de corrupción, pero corrupción, sin embargo, se ha apoderado de las instituciones de Guatemala. La participación de las Naciones Unidas a través de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala ha llevado a abusos y a cacerías de brujas, dice un reportaje de Patricia Areano, titulado Falling Through the Cracks of Guatemala´s Justice System, publicado en Antigua Report.

Estoy convencido de que el problema no es la desigualdad económica y social, sino la pobreza; pero uno no puede sino estar de acuerdo con la conclusión del reportaje: Guatemala necesita reconstruir sus sistemas judiciales y penitenciarios desde cero. La comunidad internacional tiene un papel que desempeñar, ayudando a entrenar a los magistrados y otros empleados del gobierno. Sin embargo, debe hacerlo respetando la soberanía del país y evitando la creación de incentivos que obliguen a los celosos fiscales a encontrar chivos expiatorios en lugar de verdaderos criminales; pero no te cuento más para que lo leas.

Hablando de lecturas, el artículo de Areano menciona el libro Back where I belong, por Anaité Alvarado y dice: El concepto de justicia puede evocar imágenes de tribunales con jueces razonables que aplican las leyes de manera justa, y el peso de la evidencia  tiene la última palabra sobre si alguien es culpable, o inocente. Sin embargo, al leer este libro, te das cuenta de que algunos sistemas de justicia son más justos que otros; El de Guatemala puede ser intimidante, confuso y francamente absurdo. El libro, por cierto, será re publicado -en agosto- con el título de Still Standing: Finding Light Inside a Guatemalan Prison, The Battle of an Innocent Woman.

Si te interesan las lecturas sobre este tema, te invito a leer Un libanés en San Marcos, por Aziza Musa. Los chapines hemos olvidado este casoEl 14 de abril de 2009 Khalil Musa y su hija, Marjorie, fueron asesinados. Aquel empresario había dejado huella en la historia moderna de Guatemala por su trayectoria en el cultivo del café y en la industria textil. Lejos estaban, él y su familia, de imaginar que las historias tenebrosas de la impunidad y los intereses políticos más ruines iban a dejar huella en ellos…y en los guatemaltecos. Los asesinatos de Musa y de Marjorie se enlazan con el misterioso asesinato de Rodrigo Rosenberg. Aquellos crímenes atrajeron la atención inmediata de la CICIG de Carlos Castresana y Dall´Anese y la del Ministerio Público, sólo para caer en la vorágine oscura del poder, a la que Aziza nos acerca desde la perspectiva de una hija que no sólo vio el cuerpo de su padre –y el de su hermana– perforados por balas; sino que enfrenta la impunidad, y la pusilanimidad de los Gollum de nuestros tiempos.

La foto uno es de Antigua Report y la dos es de Amazon.


23
Abr 18

Crisis en Guatemala, ¿inducida por la ONU?

Yo digo que ¡con razón hay gente muy preocupada en el Departamento de Estado y en el Congreso de los Estados Unidos de América!

En la lucha para vencer el crimen transnacional en América Central, los Estados Unidos está financiando un cuerpo de fiscalía de las Naciones Unidas en Guatemala. Sin embargo, estos fiscales de la ONU se están burlando del estado de derecho y parecen estar usando su poder para politizar al poder judicial guatemalteco, advierte Mary O´Grady, columnista de The Wall Street Journal,en el artículo titulado A Crisis in Guatemala, Abetted by the U.N.

La autora añade que aquello está dividiendo y desestabilizando una democracia crucial en la región. El frágil estado guatemalteco está en la mira del dictador venezolano Nicolás Maduro y el general Raúl Castro de Cuba. Si sus aliados toman el control del vecino del sur de México por medio de sus instituciones, como lo ha hecho Daniel Ortega en Nicaragua, tendrá implicaciones para la seguridad de México y Estados Unidos.

¿Te extraña que haya gente muy preocupada en el Departamento de Estado y en el Congreso de los Estados Unidos de América?  Un proyecto de nation building (que sosgtengo que eso es la CICIG) financiado por tributarios de los EE.UU. no sólo debería estar basado en principios de los padres fundadores de aquel país; sino que no debería perjudicar los intereses, ni la seguridad de aquel país.

O´Grady, cuenta que la CICIG, que ha estado en el país desde 2007 ha arrestado a algunos criminales. Pero su poder desenfrenado ha conducido a abusos, y esto debería afectar a los patrocinadores de EE. UU. Algunos de los defensores más vociferantes de la CICIG provienen de la extrema izquierda de Guatemala, que reniega de la igualdad bajo la ley y de la democracia representativa.  ¿Ya sabes, verdad? Muchos de aquellos revolucionarios creen que la justicia debe ser revolucionaria y que la igualdad de todos ante la ley es un fetiche; y sin duda recuerdas que en 2015 trataron de evitar las elecciones y quisieron imponerse a golpe de plaza.

No es extraño, entonces, que la justicia deshonesta de la CICIG ha llamado la atención del senador Roger Wicker (R., Miss.), Presidente de la Comisión de Seguridad y Cooperación en Europa, también conocida como la Comisión de Helsinki. Él programó una audiencia el 27 de abril para revisar el papel de la CICIG en la acusación guatemalteca y la condena extralegal de una familia rusa huyendo de la mafia de Vladimir Putin.  No es la primera vez que el Jefe de la CICIG es citado para responder ante sus patrocinadores en Washington, D.C. El representante Chris Smith ya había propuesto una audiencia para mañana, martes 24, y el funcionario de la ONU declinó asistir.

For the record, el régimen de Putin es la amenaza más grave para la democracia y los valores occidentales que existe en el mundo de hoy. El poder de Putin como líder de Rusia se basa en el miedo, el misterio y la propaganda. Putin ha utilizado la violencia como la herramienta clave para configurar un sistema que le otorgue poder y riqueza sin igual, tanto dentro de Rusia como a nivel mundial, segun la Human Rights Foundation

Anyway, no te cuento más para que leas la columna en The Wall Street Journal; y,más bien, voy a llamar la atención sobre algo que se menciona, y que nadie ha comentado en otra parte. Dice O´Grady: Matías Ponce es el “jefe de comunicaciones” de la CICIG, pero no hay información de contacto para él o su oficina en el sitio Web de la CICIG. Me las arreglé para obtener su número de teléfono celular por medio de un tercero y, después de repetidos intentos, hice contacto con él. Solicité su correo electrónico y le escribí para que pudiera compartir con los lectores la explicación de la CICIG sobre lo que parece ser un abuso de poder. Me envió una respuesta repetitiva sobre el trabajo de la CICIG contra las redes delictivas pero no respondió mis preguntas.

¿Qué notaste?

Ve al sitio web de la CICIG y vas a ver que no hay forma de contactarlos.  Ni los periodistas -y menos un guatemalteco de a pie- tienen forma de hacer contacto con la CICIG  y sus funcionarios, ni siquiera con su jefe de comunicaciones. Para bien, o para mal, la CICIG tiene gran impacto en la sociedad guatemalteca.  Sin exagerar, uno podría decir que es casi todopoderosa.  Cuestionarla tiene costos sociales elevados y está forjando instituciones, así como culturas políticas, jurídicas, periodísticas y éticas específicas; pero ni los tributarios, ni los periodistas (sospecho que con excepción de algún grupo de consentidos), puede comunicarse con la Comisión.  Lo cual es muy raro porque otras agencias de la ONU no ponen dificultades para comunicarse con ellas.

La Agencia de la ONU para los refugiados, en Guatemala, para citar un ejemplo, publica dirección, correo electrónico y teléfonos para que tu, o yo, nos comuniquemos abiertamente con ellos.

Igual cosa hace el Programa de las Naciones Unidas para el desarrollo.

Pero la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala está en su castillo de la zona 14 y parece que no quiere saber nada que no responda a sus intereses. Parece que, a menos que uno pertenezca al círculo de favoritos, la mejor opción para comunicarse con ellos es pasar por el fuerte y tocar la puerta con la esperanza de que te atienda un guardia de seguridad…o como lo indica su página Web, que no molestes y que vayas con tus cosas y tus preguntas incómodas al Ministerio Público.

¿No te parece raro? Que una organización tan influyente y hasta poderosa, una organización imposible de ignorar, sea tan…tan hermética por decir algo.  Cuando hace diez años yo advertía contra la CICIACS (que fue la predecesora de la CICIG) y luego cuando advertí contra la CICIG tenía dos argumentos principales: Uno es que nos iba a hacer dependientes; y la otra es que había el riesgo de que se convirtiera en una forma de Gestapo,  KGB, o  Stasi…y me pregunto si la Gestapo, la KGB y la Stasi -en sus sitios Web- si los tuiveran, tendrían páginas de contacto, o no. Una organización tan influyente y poderosa como la CICIG no sólo no debería ser hermética, sino que debería estar sujeta a los normales pesos y contrapesos, a los usuales balances de poder, propios de una república.


19
Abr 18

Fuertes revelaciones

En los últimos años hemos vivido un debilitamiento de la institucionalidad en Guatemala. Se ha erosionado la confianza de los ciudadanos en las organizaciones que nos representan a todo nivel. Esa consciencia nos motivó a asumir un rol activo en el desarrollo del país y del fortalecimiento de su gobernabilidad democrática. A través de nuestras acciones y proyectos hemos demostrado nuestro compromiso con el desarrollo social y económico de nuestro país. Ante el entorno electoral del 2015, los aquí presentes o representados, decidimos participar facilitando la movilización de fiscales electorales para el partido FCN-Nación. Dicho partido no contaba con fiscales en las mesas electorales que resguardaran la voluntad de cada voto, dijeron Felipe Bosch, Guillermo Castillo, Ramiro Castillo, Herbert González, José Stefano Olivero, Salvador Paiz, Miguel Torrebiarte y Fraterno Vila.

Las acciones respondieron al momento histórico de  crisis política que existía en nuestro país y la premura bajo la cual se dieron estas acciones, explicaron.

Luego de las declaraciones emitidas  hoy por el el jefe de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala, Iván Velásquez y por la Fiscal General Telma Aldana en relación al caso de apoyo financiero al partido oficial FCN-Nación, un grupo de empresarios ofreció disculpas.

No se si te acuerdas; pero durante aquellos comicios las dos posibilidades electorales con posibilidades de ganar la Presidencia de la República eran: Sandra Torres, la del Transurbano, y admiradora de Chávez y de Fidel Castro ; o el vesánico Manuel Baldizón, comprador de títulos y de tesis y vinculado al caso Odebrecht.  La elección ocurría tras el colapso de la espantosamente corrupta administración de Otto Pérez y Roxana Baldetti; y había grupos que querían evitar las elecciones y tomar el poder a golpe de plaza.  Había una crisis de profundidades oceánicas  y ciertamente había que actuar con premura.

Como guatemaltecos, estamos acá dando la cara, asumiendo cualquier responsabilidad que hubiere y conscientes de las consecuencias de nuestras decisiones personales. Reconocemos, con humildad, que, sin saberlo, se cometieron errores, dijeron los empresarios.

Mi primera aproximación a las fuertes revelaciones de hoy es una valoración de la responsabilidad.  ¿por qué es importante que a la libertad la acompañe la responsabilidad? Porque esta última nos fuerza (y quizás fuerza no es la mejor palabra) a prever las consecuencias de nuestras acciones. Sólo las personas que actúan tienen efectos en la realidad, y sólo las personas responsables saben que sus acciones tienen consecuencias.  Sólo las personas responsables saben que no se mojaron porque llueve, sino porque no sacaron el paraguas, para usar un símil de Fred Kofman; y en este contexto, ¿cómo no valorar el acto de compunción de los empresarios? ¿Cómo no valorar el resarcimiento que ofrecen los artífices del financiamiento al partido oficial?

Desde otra perspectiva, las personas pueden no hacer nada, para no equivocarse.  Pueden conservar su inocencia; pero, ¿cuál es el precio de ser inocente? ¿Cuál es el precio de no actuar?  El precio de la inocencia, es la impotencia, para usar otra idea de Kofman.

Si haber financiado los fiscales del partido oficial durante los comicios de 2015 por interpósitas personas y debajo de la mesa es delito, ciertamente no es un crimen.  Ya sabes, hay delicta mala in se, y delicta mala quia prohibita.  Los primeros son malos por sí mismos porque violan derechos ajenos (matar, robar, o estafar, por ejemplo); en tanto que los segundos sólo son malos porque afectan los intereses de quienes tienen la facultad de legislar, o pueden influir en ellos (el contrabando, la venta de comida sin permisos, o usar la propiedad de uno para lo que le convenga), o porque afectan procedimientos.  En este caso el interés es evitar la opacidad en el financiamiento de partidos políticos.

En aquellos contextos, no deja de ser cierto lo que dijeron hoy los empresarios, en el sentido de que el carácter de las personas no se conoce en los errores, sino de la forma en como los enfrentamos y de qué aprendemos de ellos, asumiendo un firme y claro compromiso de no volver a cometerlos.  No es delicta mala in se, ni es criminal, haber actuado para tratar de garantizarles a los guatemaltecos que se iba a respetar su voluntad elecoral, con respecto a una tercera opción, aunque esa opción  fuera raspada del fondo de la olla y en consecuencia no diera la talla. Si la elección de 2015 la hubieran ganado la del Transurbano, o el de Odebrecht…que también recibían financiamiento bajo la mesa,  ¿estaríamos celebrando la decisión? Voy a apostar a que no…y claro, todo esto explica, aunque no justifica.  Y de todos modos, en la historia de Guatemala, ¿cuándo has visto un mea culpa del tamaño del que viste hoy?

Lo cual me lleva a la segunda aproximación que es en forma de preguntas:

¿Fue casualidad, o no fue casualidad que las fuertes revelaciones de hoy ocurrieran en el contexto de la elección de Fiscal General que tiene que hacer el Presidente? Si así fuera, ¡que truhanería!

¿Cuánto va a pescar, el jacobinismo, en este río revuelto?  Esto es un peligro real que hay que tomar en cuenta.

Sospecho que, para que lo de hoy no sea una victoria pírrica, hubo algún tipo de acuerdos.  Como suele ocurrir. Empero, ¿va a haber chivos expiatorios? Ojalá que no.

¿Qué vamos a aprender de lo que está ocurriendo?  Ojalá que bastante.

Hay quienes creen que el trato dado a los empresarios viola el principio de igualdad de todos ante la ley y que el mismo trato se les debería dar a otros acusados de delitos que no son crímenes.  Opino que es posiblee y se puede cuestionar si la CICIG y el MP tienen facultades para dispensar este trato; pero -all things considered- de ninguna manera debe aplicarse a funcionarios, ni a políticos cuyo mandato era velar por el cumplimiento de la ley y por la buena administración de los dineros tomados de los tributarios.  Estos funcionarios y políticos violaron la confianza de quienes les dieron el mandato.  No cometieron errores de juicio en circunstancias apremiantes; sino que consciente y muchas veces sostenidamente traicionaron aquella confianza. Sin olvidar, siempre y eso sí, los principios básicos de la administración de justicia, en el supuesto de que es justicia, y no venganza, lo que se busca. Además sería incontitucional.

Como dice la canción: Yo no se mañana; pero me voy a la cama con un pensamiento de Ayn Rand:. Cuando los principios básicos opuestos están abierta y claramente definidos, eso obra en ventaja del lado racional; y cuando no están claramente definidos, sino que están ocultos, o difusos eso obra en ventaja del lado irracional.

La foto es de Prensa Libre.


17
Abr 18

La dudosa historia guatemalteca de Rusia

Guatemala, y específicamente la administración de justicia en Guatemala, ha llamado la atención de The Wall Street Journal, en torno a la trama siniestra de la que es víctima la familia Bitkov...a manos de lacayos de Vladimir Putin. El artículo se llama Russia’s Dubious Guatemala Story.  

La historia cuenta algo que se comenta por estas latitudes; pero que parece tan lejano que no faltará quien diga con Susanita, la de Mafalda, que que bueno que el mundo queda tan lejos.

En Rusia, si eres empresario exitoso, Vladimir Putin y sus cronnies, te echan el ojo.  Ese es el caso de Igor Bitkov que compró una fábrica de papel en 1999 y en 2005 recibió una oferta de un lacayo de Putin para comprarle el 51% de la empresa. Bitkov no quiso vender y ese fue su primer error.  Dos años más tarde, Irina Bitkov, esposa de Igor, rechazó la oferta de ser jefa del partido de Putin en Kaliningrado y luego rechazo unirse a la junta de un sindicato en el que Andrey Kostin, presidente del banco estatal ruso, VTV y aliado del presidente de Rusia.

Ese fue srtike three…pero hubo otro desaire para Putin: los Bitkov se negaron a contribuir con donaciones para los secuaces del Presidente de Rusia y eso selló su futuro. A partir de ahí se desató el torbellino infernal.

La hija de Igor e Irina, de nombre Anastasia y de 16 años de edad fue secuestrada y violada.  La familia pagó US$2000,000 como rescate.  Los Bitkovuyeron a Austria con la esperanza de regresar a Rusia cuando las cosas se calmaran.  Dos semanas después, tres bancos estatales que les habían prestado dinero exigieron su reembolso inmediato. Bitkov volvió a Rusia para negociar con los bancos; pero un funcionario le advirtió que había orden de captura en su contra y volvió a salir del país.

Uno de los banqueros rusos involucrados en este asunto es Andrey Kostin, presidente del banco estatal VTB que ha sido objeto -junto a otros seis oligarcas rusos- de sanciones por parte del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos de América, que le ha aplicado la ley Magnitsky, que equivale a una muerte financiera internacional.

¿Y qué tiene que ver Guatemala con esto?

En Guatemala, los Bitkov recibieron sentencias de prisión inusualmente severas por usar documentos falsos que les proporcionaron, adivina en donde, en oficinas gubernamentales guatemaltecas. Igor está condenado a 19 años, e Irina y Anastasia a 14 años de cárcel.  En 2005 el Ministerio Público los acusó de usar documentos falsificados emitidos por el gobierno; y una corte de apelaciones dictaminó que no habían cometido crimen alguno, sino sólo delitos administrativos.  Mientras tanto, el hermano de Igor y la madre de Irina fueron amenazados en Rusia.  El bufete de abogados que tramitó los papeles de los Bitkov no ha sido investigado.  Y, de acuerdo con la Convención de Palermo y la legislación guatemalteca, la familia rusa debería haber sido tratada como víctimas, y sin embargo, no fue tratada como tal.

¡Sorpresa, la CICIG está involucrada!; pero no te cuento más para que leas la columna de Mary O`Grady, en The Wall Street Journal y te enteres de más detalles; y si quieres darle seguimiento al tema, te invito a seguir @SupportBitkovs


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Oct 17

Derechos, facultades y el orden constitucional

Las facultades administrativas e incluso las políticas de los funcionarios -locales, o extranjeros- no son derechos.  Estos -como el derecho a la vida, el derecho a la libertad y el derecho a la propiedad- son acuerdos morales que se ejercen sin necesidad de pedirle permiso a nadie; en tanto que las facultades administrativas, para comenzar, no deben ser violatorias de los derechos (incluido el derecho al debido proceso, que se deriva de los derechos a la vida y a la libertad).  Luego, las facultades administrativas de los funcionarios son consecuencias de acuerdos políticos, es decir, de acuerdos enraizados en el ejercicio del poder, o en el ejercicio de la influencia política. El ejercicio del poder público es una facultad, no un derecho.

Un funcionario podría decir que tiene derecho a ejercer tal, o cual facultad, sí y sólo sí, existe un acuerdo político que le permite ejercer la facultad.  Empero, a diferencia de los derechos que ni se dan, ni se quitan desde el poder, las facultades sí dependen de este.

Pensé en aquello porque la Corte de Constitucionalidad, constituida en tribunal extraordinario de amparo, debería proteger a las personas contra las amenazas de violaciones a sus derechos o para restaurar el imperio de los mismos cuando la violación hubiere ocurrido. Empero, la Constitución nada dice de proteger a los funcionarios -nacionales, o extranjeros- contra las amenazas que pendan sobre sus facultades, o para restaurar las mismas cuando hubieran sido suspendidas, o anuladas.

Ya sabes, en el campo de las relaciones sociales voluntarias, la ley sirve para proteger la esfera de acción privada de las personas y garantizan que estas puedan hacer todo lo que no está expresamente prohibido por la ley (porque viola derechos ajenos); en tanto que en el campo de las relaciones sociales coercitivas, la legislación sirve para enmarcar las acciones de los sujetos a ella y garantizan que estas puedan hacer sólo lo que está expresamente permitivo por las normativas (para evitar la violación de derechos).

Por eso creo que es improcedente -y abusador- que la mayoría de magistrados de la Corte de Constitucionalidad crea que tiene la facultad de forzar al Presidente, o al Organismo Ejecutivo a revertir una decisión administrativa y política que no es violatoria de derecho alguno.  El jefe de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatamala, en el marco de su mandato derivado de un acuerdo político con el gobierno de Guatemala, tiene facultades políticas y administrativas, que no es lo mismo que decir que tiene derechos políticos y administrativos.

La Corte de Constitucionalidad, cuya función principal es la defensa del orden constitucional, debería tener en mente la distinción entre derechos y facultades, y debería tener en mente la distinción entre el campo de las relaciones voluntarias y el de las relaciones coercitivas.  Pero parece que no es así.  Parece que los magistrados están más interesados en ejercer lo que se conoce como el gobierno de los jueces, antes que en defender la Constitución y las leyes (que no son lo mismo que la legislación).

Ese fenómeno indeseable que es el gobierno de los jueces fue identificado por primera vez en 1921 por Edouard Lambert y es un sistema de revisión judicial verdaderamente sin restricciones, que no pudiera ser limitado ni siquiera por medio de una enmienda constitucional. El gobierno de los jueces no debe ser confundido con el control jurisdiccional que es, este último, un componente del estado de derecho.

En una república sana, la función de controlar las decisiones políticas y administrativas del Ejecutivo le corresponden al Congreso; y si la Corte de Constitucionalidad usurpara las funciones del Ejecutivo, o del Congreso, está claro que se excedería en sus facultades de una forma inaceptable.

Uno puede estar de acuerdo, o en desacuerdo con la decisión ejecutiva de pedirle al jefe de la CICIG que no se meta en política. Empero, la determinación de la Corte de Constitucionalidad, de convertirse en el árbitro final de las decisiones ejecutivas del Organismo Ejecutivo, pone en peligro el mismísimo orden constitucional; y eso debería preocuparnos a todos los que valoramos el estado de derecho.  De hecho, si vamos a tener éxito en la lucha contra la corrupción -¡y deberíamos tener éxito en esa lucha!- sólo va ha ser en el marco del estado de derecho, y mediante el respeto a la ley.

La ilustración es de elPeriódico.