01
Nov 11

Nichos para niños en el Cementerio General


La pared de la derecha, de la primera galería de nichos a la izquierda de la entrada del Cementerio General está poblada por niños; y en todos los años que tengo de ir a aquella necrópólis, nunca me había dado cuenta de eso.  Es muy conmovedor ver las filas y filas de lápidas para personitas que no llegaron a vivir más que horas, días, o semanas.  Hoy lo descubrí mientras hacia mi recorrido tradicional del 1 de noviembre.

El año pasado, la escena más conmovedora que vi fue la de una ancianita arreglando un nicho y llevándole música a su ser querido; y este año fue la galería para niños.

Como todos los años, para las fiestas de Todos los santos y el Día de los muertos, los chapines visitan cementerios.  El General es el más grande del país y atrae a miles de personas de todas las condiciones.  La gente llega a visitar a sus muertos, a almorzar con ellos, a divertirse y a entretenerse.

Mi padre solía llevarnos a mis hermanos y a mí; y como en estas fiestas no se permite la entrada de automóviles al cementerio, mi madre nos pasaba dejando, entrábamos caminando y visitábamos a varios familiares enterrados allá.  Luego salíamos a tomar horchata a una célebre refresquería que quedaba por ahí cerca y mi madre nos recogía para ir a almorzar el fiambre a casa.

Aunque no creo en la vida después de la muerte, suelo ir al cementerio acompañado de amigos extranjeros que disfrutan de conocer las tradiciones guatemaltecas; o de amigos chapines que no conocen, o no han participado de estas costumbres.  Ellos disfrutan las historias de fantasmas, y las visitas a las tumbas de personajes históricos del país.  También nos gusta explorar el lugar desde el punto de vista arquitectónico.  En realidad es un paseo muy agradable en el que se aprende mucho acerca de la gente y de la vida en Guatemala.  Este año hice dos descubrimientos: esta galería de niños, y la tumba de mi bisabuela Gilberta.