27
Oct 11

A pelar remolachas

Con la preparación de las remolachas, oficialmente, empezó el proceso de elaborar el fiambre en casa.  Por una, u otra  razón nunca me había tocado pelar estas hermosuras y encontré que es divertido porque sólo se las frota y ya.

En casa hacemos el fiambre rosado de modo que usamos el jugo de las remolachas para darle el toque de color; y usamos la hortaliza para adornar ligeramente el fiambre propiamente dicho.  Sobre la combinación de carnes y verduras ponemos algunos trozo de remolachas esparcidos y el queso de capas.  Luego el queso seco y encima los jamones para concluir con los adornos varios.  Los trozos de remolacha los dejo curtiendo en su jugo, con un toque de vinagre, laurel, tomillo cultivado en casa, cebollitas y pimienta gorda.


27
Oct 11

El oficio ingrato del “whistleblower”

El whistleblower es la persona que le advierte al público acerca de cosas que debería saber: casos de corrupción, mal uso del dinero de los tributarios, abusos, ataques contra los derechos individuales, multiplicación de privilegios, y otras cosas parecidas.  Y es un oficio ingrato,

Viene al caso porque el lector que se identifica como Adrián H. María dice que en el caso de la donación forzada de organos, aprobada por el Congreso mexicano, yo sólo grito fuego y que no explico las cosas.

Y yo digo que, ¿qué hay de malo en sólo ser el whistleblower o en sólo advertir contra el fuego? Digo, porque no está de más llamar la atención sobre el asunto.  Y porque no siempre tengo tiempo de ocuparme a fondo de los temas, aunque si pueda tomar unos minutos para advertir de peligros.  Y digo, porque seguramente hay personas que pueden dar mejores explicaciones y soluciones que yo, y así aprovechamos la división del trabajo.  Creo que si no ve un fuego en un teatro lleno de gente, es válido gritar fuego auque uno no tenga un extinguidor a mano.

Francamente no me siento obligado a tener explicaciones y soluciones para todo, aunque ande por aquí en la búsqueda de la verdad y abriendo discusiones.  No me gusta la tarea de inventar el agua azucarada; pero creo que es útil detectar ángulos peligrosos, en las políticas públicas, y advertirle a la gente acerca de esos peligros.  Sobre todo cuando pretenden que los intereses colectivos prevalezcan sobre los derechos individuales, como es el caso que originó esta meditación.


27
Oct 11

“Donación de organos”: el sueño humedo de los colectivistas

Leí, con horror, que el Congreso mexicano aprobó una ley que convierte a todos los ciudadanos del país en donantes de órganos de forma tácita, salvo que -expresamente -en vida hayan manifestado por escrito su oposición.  Si esta ley llega a hacerse realidad, los mexicanos dejarán de ser dueños de sus cuerpos, cuyas partes serán confiscadas por los políticos socialistas y sus funcionarios.  En España hay una ley parecida.

Una de las más aceptadas teorías de los derechos individuales es la de que tu eres dueño de tu propia vida (y de tu propio cuerpo); y negar ese principio implica que otro, u otros tienen tienen más derechos sobre tu vida (o tu propio cuerpo), que tu mismo.  ¡Pero ninguna otra persona, o grupo de personas debe ser  dueña de tu vida; ni tu eres dueño de las vidas de otras personas!

Es muy convieniente, para cualquier ideología colectivista, acabar con la idea de que las personas son dueñas de sus cuerpos y de sus vidas.  Al fin y al cabo, ¿qué es el colectivismo sino la ideología según la cual,  las personas no tienen derechos; ya que su cuerpo, su personalidad y su trabajo le pertenecen al grupo, comunidad, colectivo, o sociedad? Nada más conveniente que sembrar la idea de que, por default, tus órganos son de todos y para otros, a menos que -expresamente- digas que no.  Dejas de ser el propietario de tus riñones, tu corazón, tu hígado, tus córneas y demás, porque los políticos socialistas ya dispusieron que debes donarlos por la fuerza.  Por la fuerza de la ley.

Digo Tu, aunque no seas mexicano, porque este tipo de legislaciones son virales.


27
Oct 11

El Mickey Mouse maya en un jacuzzi

Esta es una de las piezas que mas me divierten en el Museo Popol Vuh; y siempre digo que es el Mickey Mouse maya en un jacuzzi.

En realidad, el animalito represantado en el cuenco es un Bassariscus sumichrasti o cacomistle, que nada tiene que ver con ratón alguno.

En el Museo, y con un poco de ingenio, he encontrado otros ejemplos de la cultura Pop:  Alf, el extraterrestre y los originales Batman, Duckman, la Pantera Rosa y Bambi; así como Profundos, de H.P. Lovecraft.