24
Dic 10

Mis tamales para la fiesta ya están en casa

Ayer fui a recoger mis tamales para la fiesta, a donde doña Estela de Alburez.  El aroma de aquellas delicias llena la calle y desde que uno sale del automóvil se excitan los sentidos.

Tuve la suerte de llegar mientras estaban preparando una nueva tanda de tamales negros y me dio mucho gusto ver el proceso.  Dos personas preparaban las hojas de maxán y el cibaque con el que se amarran los tamales.  Una olla enorme hervía con tamales de la tanda anterior; y dos personas -con precisión de reloj suizo- preparaban tamales en una mesa al fondo.

Ahí, el esposo de doña Estela y una ayudante preparaban las hojas y añadían: la masa de maíz, la carne, el recado, las almendras, las pasas y las ciruelas para luego doblar artísticamente cada tamal.  Todo ello con la velocidad del rayo y una precisión impresionante.

Para mí, los tamales de doña Estelita son los mejores de todo el universo mundo.  Su sazón es impecable y usa ingredientes de primera.  Me encanta que no es tacaña con el recado, ni con los aderezos. Y mañana, durante el desayuno, me gozaré uno colorado y uno negro.

Los tamales de Navidad, en Guatemala, son colorados y negros.  Cada región y cada familia tienen su propia receta de tamales; pero básicamente son de masa maíz y/o de arroz y el recado se prepara con tomates, chiles y aceitunas (aveces con semillas tostadas, como pepitoria y ajonjolì) y, en el caso de los negros, con chocolate. Estos últimos son los más delicados de hacer para que sean bien balanceados. También pueden ser de cerdo, pavo, pato, y pollo.  Aunque a mí me gustan más los de cerdo.

Los de doña Estelita son la receta de su madre y su familia es de San Martín Jilotepeque (en el altiplano), de modo que sus tamales son distintos a los de la Costa Sur y a los de Oriente, por ejemplo.

El teléfono de doña Estelita, por cierto, es 2474-0260.


24
Dic 10

Extraordinaria solicitud de empresarios venezolanos

En defensa de la Constitución y de la república, y con mucho valor, la dirigencia empresarial venezolana les pidió a los miembros de las Fuerzas Armadas que desobedezcan las órdenes que, en su criterio, puedan violar la Constitución, o alguna ley de aquel país.

Les hacemos un llamado para que ejerzan la libertad de conciencia y para que rechacen aquellas órdenes que violan la Constitución y las leyes, dijo el llamado, mismo que recordó que no todos los oficiales se han prestado para violentar los derechos de los ciudadanos.

El llamado -aunque tarde- es importante porque Venezuela se está convirtiendo rápidamente en una dictadura totalitaria.  Mis respetos para la dirigencia empresarial venezolana.  Lo que sí es lamentable es que aquella dirigencia todavía no distingue entre democracia y república, de modo que su llamado es para formar un gran frente para la defensa de la democracia y de la libertad.  La dirigencia empresarial venezolana, esta en desventaja filosófica y moral si no se aclara las ideas y si no empieza a ser un poco consistente.  Yo los animo a que su lucha, ¡justa!, sea por la república y por la libertad.

En una pasadita rápida por la Constitución de Venezuela no encontré una norma parecida;pero es muy interesante que, en Guatemala,  el artículo 156 de la Constitución dice, expresamente, que ningún funcionario o empleado público, civil o militar, está obligado a cumplir órdenes manifiestamente ilegales o que impliquen la comisión de un delito.

Normas como esta, propias de una república, sirven como salvaguarda contra tiranos como Chávez, cuando pretenden usar la fuerza de las armas contra los ciudadanos.  Como dijo V, People should not be afraid of their governments. Governments should be afraid of their people.


24
Dic 10

Carpe Diem “doquiera parte”

Este Carpe Diem fue hallado por mi cuate, César, en Fontabella; en la ciudad de Guatemala.